La Fiscalía solicitará condenas que en conjunto superan los 16 años de prisión para los tres hermanos sindicados de contratar a un sicario para matar a su padre en Concepción hace dos años.
El 19 de julio de 2024, el colombiano Brayan Monsalve llegó al local de Mauricio Guzmán en la avenida Los Carrera. Al bajar del automóvil y tras un corto intercambio con su agresor, recibió un disparo en la cabeza.
Según determinó el fiscal Matías Arellano, los tres hijos de la víctima —Maximiliano, Luciano y Mauricio— estaban detrás del ataque, y para concretarlo habrían acordado pagar 3 millones de pesos al sicario.
Parricidio en grado de frustrado
Concluidos dos años de diligencias, la causa fue cerrada y el persecutor presentó acusación por amenazas y parricidio frustrado en contra de los autores intelectuales, mientras que el imputado extranjero fue formalizado por homicidio calificado en grado de frustrado.
Sobre las sanciones, el fiscal Arellano señaló que “en primer término, por los delitos de amenazas, la Fiscalía solicita penas de 540 días”.
“Respecto del cargo más grave, vinculado al intento de quitarle la vida a su padre, se pide para los hermanos la pena de 15 años de presidio mayor en su grado medio, igual castigo que se solicita para el cuarto involucrado, presunto ejecutor a sueldo”, agregó.
Mauricio Guzmán sobrevivió al intento de homicidio, pero quedó con severas secuelas, entre ellas la parálisis del lado izquierdo y una fuerte dependencia de terceros.




