Incrementos moderados en los valores de las carnes y tensiones por la menor disponibilidad de papa -en especial- definen la “canasta dieciochera”, según la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa).
El director nacional de Odepa, Claudio Fariña, indicó a Radio Bío Bío que el mercado de la carne bovina muestra presiones al alza vinculadas, sobre todo, a la dinámica de los mercados internacionales, aunque sin cambios que permitan prever un aumento relevante por efecto de la demanda de Fiestas Patrias.
“En las carnes se ha observado cierta presión al alza en la de vacuno, especialmente en los cortes más caros y finos. Hay algunos que han tendido algo a bajar, pero, en general, sí hay presión. No ocurre lo mismo con pollo y cerdo, que han mostrado bastante estabilidad. También se aprecia una amplia oferta de vacuno en supermercados, así que conviene revisar bien qué propone cada cadena. En las carnicerías los precios se mantienen más estables y hay menos promociones”, sostuvo Fariña.
En frutas y hortalizas, la presión principal recae en la papa, con un aumento ligado a la menor disponibilidad del producto de guarda.
“Entre las hortalizas, algunas escasean y han subido de precio, pero otras no. Por ejemplo, la papa ha registrado un alza porque está faltando la papa de guarda que proviene del sur y recién comienza a aparecer la de la zona central y del norte. En cambio, los tomates casi no han variado y siguen llegando desde Arica”, añadió.
La Corporación de la Carne coincide con este diagnóstico. Su presidente, Sergio Willer, respalda los datos en el último seguimiento de la Asociación de Ferias Ganaderas de Chile, que apunta a oscilaciones leves en las cotizaciones.
“Entre la semana del 31 de agosto al 6 de septiembre, cuando ya está consolidado el stock de ganado para producir carne para las Fiestas Patrias, el promedio general bordea los 2.800 pesos, el precio del novillo gordo para todo el país. Esto indica que no ha habido una variación relevante entre 2025 y 2026. Como corporación, estimamos que no debiese producirse un alza significativa en el precio final al consumidor”, afirmó Willer.
Así, Odepa anticipa un panorama sin alzas generalizadas en la canasta asociada al consumo “dieciochero”, aunque con diferencias según cada producto y sus condiciones específicas de oferta, producción y comercio exterior.




