El expresidente Gabriel Boric subrayó este viernes la relevancia de resguardar la memoria histórica del país, en una nueva conmemoración del 11 de septiembre de 1973, afirmando que el recuerdo de lo vivido durante la dictadura continuará traspasándose entre generaciones.
En su discurso en el Cementerio General, donde, junto a figuras políticas como Paulina Vodanovic, Carolina Tohá y Gonzalo Winter, participó en el homenaje a Salvador Allende, Boric relató cómo en su adolescencia tomó conciencia de lo ocurrido en Chile y resaltó el papel de las agrupaciones de familiares de detenidos desaparecidos y ejecutados políticos en mantener viva la memoria.
En una jornada marcada por la ausencia de una ceremonia oficial del Gobierno para conmemorar el 11 de septiembre, el expresidente Gabriel Boric insistió en la necesidad de mantener viva la memoria de lo ocurrido durante la dictadura.
Durante su intervención, señaló que no se requieren ceremonias oficiales para recordar la historia; luego enfatizó que esta no se borra y que permanece en lo más profundo de nuestros corazones, desde donde continuará transmitiéndose siempre, de generación en generación.
“La memoria late en el corazón del pueblo”
“Lo que seguía presente y, como bien decía Fares, intacto, era la memoria. La memoria arraigada en el corazón de un pueblo”, expresó.
El exmandatario además criticó los intentos de relativizar u olvidar este periodo de la historia nacional.
“En tiempos en los que se busca silenciar la memoria, cuando algunos vuelven a sostener que lo mejor es pasar la página y olvidar, hay un pueblo que siempre dirá no a eso”, afirmó.
Asimismo, indicó que la conmemoración del 11 de septiembre no debe limitarse al recuerdo de lo ocurrido, sino que también ha de servir como una herramienta para proyectar el futuro.
“No pueden borrarla”
“Aquí no estamos en una conmemoración destinada únicamente a la memoria o la nostalgia; es también una conmemoración orientada al futuro”, planteó.
En declaraciones a 24 Horas, el exjefe de Estado reforzó su llamado a preservar el recuerdo de lo ocurrido y aseguró que “la historia está escrita en el alma del pueblo de Chile; no pueden borrarla”.
“Es algo que día a día nos recuerda por qué estamos aquí. Siempre les decía a los familiares de la agrupación de detenidos desaparecidos y de ejecutados políticos que, sin ellos, nosotros no estaríamos acá y que, por ende, su lucha sigue vigente en las nuevas generaciones”, agregó.
Finalmente, Boric afirmó que la memoria debe transmitirse entre generaciones y llamó a hacerlo desde una perspectiva de esperanza.
El 11 de septiembre se conmemora el golpe de Estado de 1973, cuando las Fuerzas Armadas, lideradas por Augusto Pinochet, derrocaron al gobierno constitucional del presidente Salvador Allende, bombardearon La Moneda e instauraron una Junta Militar.
Aquel hecho dio paso a una dictadura que se extendió hasta 1990 y durante la cual, de acuerdo con los informes oficiales, la cifra total de víctimas calificadas oficialmente asciende a 40.175 personas, entre ejecutados políticos, detenidos desaparecidos y víctimas de prisión política y tortura.
Desde el retorno a la democracia, los distintos gobiernos han recordado oficialmente la fecha con el objetivo de resguardar la memoria, promover el respeto por los derechos humanos y reafirmar el compromiso con la democracia.




