La hipótesis principal de los investigadores apunta a un acto humano malintencionado tras el descarrilamiento de un tren regional en el norte de Francia, un accidente que provocó al menos 44 heridos, entre ellos una joven de 18 años en condición muy grave.
El accidente se registró alrededor de las 19:45 del viernes (hora local) entre Tourville y Elbeuf-Saint-Aubin, a la altura del municipio de Cléon, en el departamento de Seine-Maritime.
El tren regional TER realizaba el trayecto entre Ruán y Caen y llevaba a bordo a 186 pasajeros cuando se produjo el descarrilamiento.
Según informó EFE, el canal francés BFMTV, citando a una fuente policial, señaló que la principal línea de investigación apunta a un acto humano malintencionado, una figura jurídica en Francia que puede abarcar desde sabotajes hasta actos vandálicos.
En paralelo, AFP señaló que los investigadores hallaron un trozo de riel sobre la vía, un indicio que llevó a considerar una posible intervención deliberada de terceros.
Hasta ahora, las autoridades no han precisado oficialmente quién habría estado detrás del suceso ni las circunstancias exactas en que se produjo.
Train derails in France after colliding with a metal object
A regional TER train traveling from Rouen to Caen derailed near Cléon on the evening of September 11.
Around 180 passengers were on board, 44 people were injured, and one woman suffered serious injuries and was taken… pic.twitter.com/Tx6C047ozK
— NEXTA (@nexta_tv) September 12, 2026
Joven de 18 años en condición muy grave
La Fiscalía de Ruán informó que una pasajera de 18 años debió ser evacuada en urgencia absoluta, mientras que las otras 43 personas heridas fueron atendidas bajo un nivel de urgencia relativa.
Los primeros agentes en arribar a la zona también practicaron pruebas de alcohol y otras sustancias al maquinista del tren, todas con resultado negativo, según el Ministerio Público.
La Policía Judicial de Ruán asumió las diligencias para esclarecer las circunstancias del siniestro.
Un pasajero, identificado como Louis, de 24 años, contó al canal público Ici que al principio notó algunas sacudidas que parecían normales, pero que “a los dos o tres segundos se volvió cada vez más fuerte”.
“Ya no podía mantenerme en el asiento, tuve que sujetarme al de adelante. Empezamos a descarrilar, los vidrios estallaron parcialmente, sobre todo en la parte delantera del vagón”, relató.
“Las piedras de la vía volaron por todo el coche. Había vidrios rotos por doquier (…) Aún estoy temblando”, añadió.
Amplio operativo tras el descarrilamiento
La emergencia requirió el despliegue de 140 bomberos, cinco equipos médicos y 80 vehículos, mientras las autoridades activaron un protocolo para incidentes con múltiples víctimas.
SNCF Réseau, responsable de la infraestructura ferroviaria francesa, interrumpió la circulación en la línea y cortó el suministro eléctrico de las vías para facilitar la labor de los equipos de emergencia.
El descarrilamiento también causó relevantes alteraciones ferroviarias, con demoras de hasta tres horas en algunos servicios que llegaban a la estación parisina de Saint-Lazare.
SNCF expresó su solidaridad con los pasajeros afectados y sus familias y aseguró que colaborará con “plena cooperación” y “total transparencia” en las diligencias destinadas a esclarecer lo ocurrido.




