El Gobierno de Javier Milei dio este viernes un paso más en la reactivación de la Base Naval Integrada de Ushuaia, una iniciativa clave para afianzar la presencia argentina en el Atlántico Sur y potenciar las capacidades logísticas orientadas a la Antártica. El canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa, Carlos Presti, viajaron a Tierra del Fuego, visitaron el predio donde avanza el plan y mantuvieron una reunión con el gobernador Gustavo Melella.
La agenda comenzó con un encuentro en la Casa de Gobierno de Tierra del Fuego. Allí, Quirno, Presti y Melella analizaron los detalles de la Base Naval Integrada y el gobernador expresó su disposición para colaborar con el proyecto.
Posteriormente, las autoridades nacionales se dirigieron al terreno asignado a la construcción. En ese lugar participaron de una presentación de la Armada Argentina, que expuso los ejes centrales de la obra antes de que Quirno y Presti recorrieran las áreas previstas.
La recorrida se desarrolló en un contexto en el que la Casa Rosada impulsa con celeridad distintas iniciativas ligadas a la defensa, las Malvinas y la soberanía. Los trabajos de la Base Naval Integrada se iniciaron en 2022, pero quedaron prácticamente detenidos durante el primer año de la actual gestión. Ahora, el Ejecutivo busca reanudarlos y completar las licitaciones pendientes.
Proyecto, financiamiento y cronograma
El plan prevé una inversión total estimada de entre US$400 millones y US$500 millones. Incluye la construcción de un muelle de más de un kilómetro, edificios para servicios marítimos, talleres, depósitos, cámaras frigoríficas, almacenamiento de combustible y otras instalaciones destinadas a la logística antártica.
En esa dirección, el Ejecutivo reasignó US$142 millones para impulsar la Base Naval Integrada, aunque ese monto equivale a alrededor del 30% del presupuesto proyectado. Por ello, la Administración Milei deberá definir el financiamiento restante, mientras busca incorporar partidas prioritarias en el Presupuesto 2027.
Además, mediante el Decreto 867/2026, el Gobierno asignó más de $200.000 millones a la Base Naval Integrada y a la Base Conjunta Antártica Petrel, consignó Perfil.com. Desde el Ministerio de Defensa estiman que las tareas podrían retomarse antes de fin de año, una vez concluidas las licitaciones en curso.
El Ejecutivo subrayó que la instalación no tendrá fines militares ofensivos. La Base Naval Integrada de Ushuaia se concibe como un centro logístico y operativo estratégico para el Atlántico Sur y como respaldo a la proyección argentina hacia la Antártida, además de incluir funciones de apoyo a actividades científicas.
Política y territorio
La agenda de Quirno y Presti también tuvo un componente político. La delegación incluyó a legisladores nacionales de La Libertad Avanza por Tierra del Fuego, en momentos en que el oficialismo busca robustecer su presencia territorial con miras a 2027.
En ese marco, la imagen junto a Gustavo Melella tomó un significado especial. La relación entre el gobernador fueguino y la Casa Rosada estuvo atravesada por marcadas diferencias desde el inicio del gobierno de Milei, por lo que el encuentro en Ushuaia operó además como un gesto político.
En un mensaje en X, Melella sostuvo que, pese a posibles discrepancias en otros asuntos, coinciden en que Argentina debe mantener una postura firme en el Atlántico Sur y adoptar medidas concretas para resguardar la soberanía.
Tierra del Fuego tiene un rol estratégico para la Argentina: Malvinas, la Antártida y el Atlántico Sur nos ubican en un lugar geopolítico único.
Junto a @monica_urquiza recibimos en Ushuaia al ministro de Defensa, @CarlosApresti y al ministro de Relaciones Exteriores,… pic.twitter.com/4U4K7KKWy8
— Gustavo Melella (@gustavomelella) September 11, 2026
La visita también se dio en paralelo al debate interno del Gobierno sobre su estrategia electoral para 2027. La Casa Rosada intenta avanzar con la suspensión de las PASO y concentrar la competencia en las generales, con la mira puesta en llegar a una eventual primera vuelta con mejores chances de imponerse.
La Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado retomará el 15 de septiembre el tratamiento de la reforma electoral, una fecha que el oficialismo considera decisiva para intentar destrabar la iniciativa.
Controversia entre Argentina y Chile
El canciller Francisco Pérez se comunicó con el embajador de Chile en Argentina, Gonzalo Uriarte, tras sus declaraciones sobre las Islas Malvinas. En paralelo, el ministro de Defensa argentino, Carlos Presti, reavivó la discusión por la soberanía en el Estrecho de Magallanes al asegurar la existencia de patrullajes conjuntos en la zona austral.
Uriarte solicitó “un gesto” al país trasandino respecto del Estrecho de Magallanes a cambio del apoyo chileno al reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas. Señaló: “Si los chilenos entendemos que para Argentina Malvinas es importante, hagámoslo propio”. Y añadió: “Esperamos lo mismo de los temas que para nosotros son de esencia, como es el Estrecho de Magallanes”.
La reacción del Gobierno chileno fue inmediata. El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, recalcó que ambos asuntos no se vinculan de ninguna manera. Afirmó que el respaldo a Argentina por Malvinas no condiciona en absoluto la soberanía sobre el Estrecho de Magallanes.
Pavez agregó que “el Estrecho de Magallanes es chileno”, algo que —dijo— fue nuevamente reconocido por el Gobierno argentino en diversos comunicados, y remarcó que ese punto no guarda relación con la cuestión de las Islas Malvinas. También enfatizó que la soberanía “está plenamente resuelta y respaldada por tratados vigentes”.
Frente a la nueva controversia, Radio Bío Bío consultó a la Cancillería. Mediante un escrito, confirmaron que el canciller Pérez se comunicó de forma directa y personal con el embajador Uriarte. “Si bien afirmó Uriarte entender la importancia que tiene para el pueblo argentino la causa por las Islas Malvinas y el tradicional apoyo de Chile a dicha demanda, lo más importante para nuestro país es su soberanía y el respeto de los tratados”, indicaron en el documento.




