Un miembro de la Policía de Investigaciones (PDI) con 23 años de servicio fue expulsado en la región de Coquimbo, luego de admitir que efectuó búsquedas en plataformas institucionales a cambio de dinero para un contador asociado al llamado Clan Chen.
El funcionario es Manuel Figueroa, de 46 años, quien trabajaba en el Laboratorio de Criminalística (LACRIM) de La Serena y aparece como imputado en una de las aristas de la investigación por el secuestro y la extorsión de dos ciudadanos chinos, causa que mantiene en prisión preventiva al exfiscal Vinko Fodich y a otros seis imputados.
De acuerdo con los antecedentes disponibles, Figueroa no ha sido detenido ni formalizado y optó por colaborar con la indagatoria que dirige la Fiscalía Supraterritorial.
Su identidad surgió durante diligencias del Departamento V de la PDI, unidad de contrainteligencia que indaga eventuales nexos entre funcionarios policiales e integrantes de la agrupación investigada.
Admitió realizar consultas a cambio de $100 mil
De acuerdo con información de Diario El Día, Figueroa declaró de forma voluntaria el pasado 9 de septiembre y aceptó haber efectuado entre 20 y 30 búsquedas en los sistemas BRAIN, GEPOL y SIBI de la PDI.
Según su versión, las consultas se las solicitaba Stefano Andreotti Parada, contador vinculado en la investigación al Clan Chen, quien le habría pagado cerca de $100 mil por cada una mediante transferencias desde distintas cuentas bancarias.
Las peticiones buscaban determinar si ciertas personas estaban siendo investigadas, tenían antecedentes penales o registraban órdenes de detención.
Entre los nombres que dijo haber revisado figuran Mingkai Fu y Mingxia Fu, los dos ciudadanos chinos que posteriormente fueron víctimas del secuestro y la extorsión que dio origen a la causa.
Asimismo, reconoció consultas relativas a Ángelo Stevens y José Pinto, ambos vinculados a la misma investigación.
Exfuncionario sostiene que alertó sobre Andreotti
Según su declaración, el vínculo con Andreotti se habría iniciado durante 2025 a través de un concuñado que estaba en prisión preventiva en Santiago y que habría entablado amistad con el contador.
Figueroa afirmó que al comienzo buscó acercarse a Andreotti tras conocer antecedentes sobre un presunto esquema de fraude que involucraba a personas en situación de calle, información que consideró relevante desde la óptica policial.
El ahora exfuncionario también señaló que posteriormente pidió una audiencia con el entonces jefe de la Región Policial de Coquimbo, prefecto inspector Javier González Rojas, para entregarle datos sobre la presunta forma de operar de Andreotti.
No obstante, admitió que en esa ocasión no reveló que había realizado consultas no autorizadas en las bases institucionales ni que recibió pagos por ello.
Además, sostuvo que la conversación fue verbal y que no posee documentación que permita acreditar el contenido de aquella reunión.
Consultada por Diario El Día, la PDI confirmó que Figueroa dejó de pertenecer a sus filas de manera inmediata tras conocerse los antecedentes.
Desde la policía civil señalaron que, a contar del 10 de septiembre de 2026 y conocidos los hechos, ya no es funcionario de la PDI; además, existe una investigación penal del Ministerio Público y un sumario administrativo en la institución.
Este caso integra las diligencias destinadas a establecer el alcance de los nexos entre funcionarios policiales y la organización investigada por secuestros extorsivos que involucran al exfiscal Vinko Fodich.




