Este viernes, durante el TeDeum Ecuménico por las Fiestas Patrias, el arzobispo de Santiago, cardenal Fernando Chomalí, hizo un llamado a dejar atrás la confrontación política y a enfrentar la corrupción.
En su homilía, titulada “Chile: una casa edificada sobre roca”, Chomalí señaló que la democracia admite diferencias legítimas, pero recalcó que estas deben ir acompañadas de la disposición a escuchar y respetar al otro.
“Chile requiere una clase política capaz de elevarse por sobre la confrontación permanente y que ejerza su labor guiada por convicciones claras antes que por intereses personales”, afirmó.
En esa línea, llamó a las y los dirigentes a mantener apertura al diálogo y la humildad para reconocer que nadie, por sí solo, posee todas las respuestas que el país demanda. Asimismo, planteó que es necesario “salir al encuentro” del adversario político, al que invitó a comprender como un adversario y no como un enemigo.
Chomalí identifica a la corrupción como “el enemigo número uno de Chile”
Otro de los ejes centrales abordados por el arzobispo fue la corrupción, a la que calificó como “el enemigo número uno de Chile”.
Chomalí afirmó que esta práctica socava los cimientos de la sociedad y advirtió que le abre paso al crimen organizado, la delincuencia, el narcotráfico y la trata de personas.
“No habrá una sociedad sana, escuelas sanas, empresas sanas, calles tranquilas y niños jugando en las plazas si dentro del Estado persisten signos de corrupción”, afirmó.
Por ello, sostuvo que erradicarla es una prioridad y afirmó que la corrupción termina perjudicando a la mayoría de chilenos y migrantes que, según dijo, son ciudadanos ejemplares. “Un árbol corrompido en sus raíces no dará buenos frutos”, sentenció.
A continuación, puedes revisar en detalle el discurso del arzobispo de Santiago, Fernando Chomalí:




