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Berlín vota: La Izquierda aventaja a AfD y compite con la CDU por liderar la capital

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El panorama político de Berlín es, como su gente, sumamente diverso: en los distritos centrales han optado recientemente por Los Verdes o La Izquierda, mientras que en las áreas periféricas se impusieron los conservadores de la CDU y la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD).

Con vistas a las elecciones regionales de Berlín del 20 de septiembre de 2026, en las que se elige el parlamento regional, tres fuerzas concentran la atención: La Izquierda, CDU y AfD.

Disputa electoral en una ciudad plural

Lukas Krieger, secretario general de la CDU en Berlín, recalca que “Berlín no puede compararse con el país en su conjunto ni con Sajonia-Anhalt”, el estado federado donde la AfD se impuso recientemente.

“La contienda se está configurando cada vez más como un cara a cara entre la CDU y La Izquierda”, apunta. “AfD en Berlín no tiene posibilidades de negociar la formación de gobierno; nadie quiere cooperar con ellos. Tenemos una izquierda muy radical en Berlín, y por eso decimos: Berlín seguirá siendo estable. La CDU es el único partido que garantiza que la ciudad permanezca en el centro del espectro político”, añade Krieger.

Otro reto para la CDU en Berlín es gestionar la salida de su alcalde, Kai Wegner, que no volverá a postular. En su lugar concurre Stefan Evers, quien debe lidiar con dos amenazas políticas muy distintas: una AfD envalentonada por su victoria en Sajonia-Anhalt y una La Izquierda en ascenso. Ambos parecen encaminados a mejorar sustancialmente sus resultados en la ciudad respecto a 2023.

El principal adversario de Evers es también un rostro nuevo: Elif Eralp, abogada nacida en Múnich en 1980 e hija de padres turcos. Los berlineses están habituados a que los aspirantes a la alcaldía no sean originarios de la ciudad.

Julia Reuschenbach, politóloga de la Universidad de Hamburgo, considera que La Izquierda se ha afianzado en Berlín como la oposición más “creíble” frente a AfD, porque no está dispuesta a respaldar a la CDU.

Pero La Izquierda ha sido blanco de acusaciones de antisemitismo, después de que un rapero, en un acto de campaña en el barrio de Neukölln —donde vive una gran parte de la numerosa comunidad palestina de Berlín—, coreara “Muerte a las FDI”, en alusión al Ejército israelí. Elif Eralp condenó el episodio y prometió una investigación interna. Gaza se ha convertido en un tema central para sus simpatizantes. En junio, el partido decidió oficialmente calificar la acción militar israelí en Gaza como un genocidio.

Aun así, Reuschenbach cree que la fortaleza de La Izquierda radica en su capacidad para plantear propuestas concretas. Es la única de las grandes fuerzas que promete acatar el resultado de un referéndum celebrado en 2021. Entonces, el 59 por ciento de los berlineses votó a favor de expropiar a las empresas inmobiliarias que poseen más de 3.000 viviendas en la ciudad y transferirlas al sector público.

Desde entonces, los sucesivos gobiernos de Berlín han ido dilatando la aplicación de la medida mediante la creación de comisiones para abordar el asunto.

La raíz del problema: los alquileres

Kerstin Wolter, colíder de La Izquierda en Berlín y candidata en las próximas elecciones regionales, considera que hay un motivo por el que la población de Berlín se ha “radicalizado” y ha fortalecido a su partido.

En todos los sondeos, en todas las encuestas y en cada conversación que mantenemos directamente con los votantes, el veredicto es siempre el mismo: la situación de los alquileres es desastrosa”, explica Wolter a DW. “La gente no encuentra vivienda, teme las subidas de precio y pierde su hogar porque los propietarios lo reclaman para uso propio”, indica.

De hecho, la vivienda es, con mucha diferencia, el tema más relevante de estas elecciones, según una medición reciente de Berlin Trend. Para alrededor del 32 por ciento de los berlineses, es el principal problema de la ciudad. El 10 por ciento mencionó la inmigración y el asilo, y el 9 por ciento señaló la seguridad, la delincuencia o el terrorismo.

Estas serán las primeras elecciones en la historia de Berlín en las que podrán votar quienes tienen 16 años, tras la rebaja de la edad mínima.

“Creo que muchos jóvenes —muchos más que cuando yo era joven— se preocupan por cuestiones como el cambio climático o si lograrán encontrar trabajo”, subraya Wolter, quien concluye que “tenemos cada vez más millonarios en Berlín, pero también un número creciente de personas que viven en la pobreza”.