Este domingo, el Atlético de Madrid se impuso al Real Madrid en el Metropolitano (2-1), en un derbi condicionado por la expulsión de Dean Huijsen al inicio de la segunda parte, dejando a los de José Mourinho a seis puntos del líder Barcelona.
Así, el conjunto blanco sufre su segunda derrota en LaLiga justo antes del parón de selecciones y cae a la tercera posición, superado por el Atlético, que alcanza 16 puntos, uno más que su eterno rival, encadenando su tercer triunfo seguido.
Con un ambiente ensordecedor en el Metropolitano y después de que los técnicos de ambos equipos saltaran al césped abrazados, Jonathan David firmó la primera ocasión del derbi tras aprovechar un gran pase de Marcos Llorente, aunque la acción quedó anulada por fuera de juego.
El conjunto blanco no conseguía adueñarse del juego, con Jude Bellingham y Güler incapaces de imponerse en la creación; las ofensivas rojiblancas, en cambio, nacían por la banda de Giuliano, enfrascado en su duelo con Marc Cucurella.
Tras 45 minutos intensos y con poco fútbol, coronados por un remate final de Güler que Jan Oblak despejó de puños, ambos equipos tomaron el camino de vestuarios. Para la reanudación, Simeone introdujo a Koke por el amonestado Marc Pubill, y el partido mostró un guion totalmente distinto.
Baena probó primero a un atento Courtois, pero todo se desbordó poco después, cuando Dean Huijsen derribó en el área a Giuliano, que le había ganado el duelo, y el colegiado señaló penalti sin titubeos. Llamado por el VAR, el árbitro revisó la acción y terminó mostrando la roja al internacional español.
Ante el guardameta belga se plantó Alejandro Grimaldo, que ajustó el disparo a los 53′ e inutilizó la estirada del portero, pese a que este había adivinado su intención.
Ese gol dio el impulso que necesitaba el cuadro colchonero. Tras las sustituciones de Vinícius y Güler por Yan Diomande y Antonio Rüdiger, Giuliano volvió a irrumpir para servir un centro raso perfecto que Jonathan David empujó al fondo de la red en el 59′.
Ni siquiera el 2-0 evitó que el Metropolitano dedicara una sonora pitada al argentino Julián Álvarez cuando ingresó al campo, aún sin el perdón de su afición por su coqueteo con el Barcelona.
Ya en el 89, Rüdiger apretó la pelea con un cabezazo tras centro de Bernardo Silva, pero el Atlético sostuvo el marcador para certificar su tercera victoria consecutiva, que le permite adelantar al cuadro madridista en la clasificación. Ahora esperan tres semanas de parón para asimilar el resultado.




