Mundo

hrs

EEUU intentará reducir la tensión entre Argentina y Reino Unido por las Malvinas

logo César Vega Martínez
Escrito por:César Vega Martínez

En una entrevista con la cadena británica GB News, el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, reafirmó la neutralidad de su país respecto al reclamo argentino sobre las islas Malvinas/Falklands.

Le preguntaron a Waltz sobre la posición de Washington ante la posibilidad de que el gobierno de Javier Milei intensificara su postura frente a Londres en las semanas venideras.

Postura de EEUU sobre Malvinas – Falklands

«Es una decisión del presidente y de los comandantes, pero esperamos no llegar hasta ese punto. Argentina es un gran amigo de Estados Unidos, y existe una relación muy especial con el Reino Unido», explicó.

«Por tanto, creo que haríamos un llamado a desescalar la situación, antes de adoptar cualquier decisión, que corresponde al presidente», agregó.

Desde que Milei lanzó sus reivindicaciones sobre las Malvinas —advirtiendo que tomaría medidas contra las empresas que explotaran sus recursos sin la autorización de Argentina—, el Gobierno de Burnham ha mantenido la tradicional postura británica: la administración de los recursos de las islas corresponde íntegramente a los malvinenses, en ejercicio de su derecho a la autodeterminación.

Todos los miembros de su gobierno que se han pronunciado sobre el tema han citado el referéndum de 2013, cuando los malvinenses votaron en un 99,8 % (con una participación del 92 % del padrón) a favor de seguir siendo británicos.

Sin embargo, en 2026 el statu quo de las islas del Atlántico Sur se ha visto afectado no solo por los renovados reclamos argentinos, sino también por las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien a fines de agosto se mostró dispuesto a revisar la habitual postura de «neutralidad» de Estados Unidos sobre la cuestión.

No es que Trump ni otros integrantes del Gobierno estadounidense hayan desarrollado esa línea en profundidad, pero la afinidad política entre Trump y Milei —más notoria que la existente entre el mandatario estadounidense y el laborismo británico— ha contribuido de algún modo a impulsar las reclamaciones argentinas.

Aun así, el Gobierno británico ha preferido mantener la calma y apostar por la diplomacia, sin alterarse por las palabras de un Trump que a menudo no muestra interés en asuntos que no afectan directamente a EE.UU.