Los países del G7 decidieron poner en marcha de forma coordinada la liberación inmediata de 100 millones de barriles de petróleo a través de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) durante los próximos cuatro meses, indicando que una parte importante del diésel estará disponible en los primeros 20 días, según un comunicado divulgado este viernes tras una reunión virtual de sus mandatarios.
El presidente francés, Emmanuel Macron, que convocó la videoconferencia, aseguró que las acciones acordadas “deberían contribuir a reducir los precios” de los combustibles y que no se impondrá “ninguna prohibición” a las exportaciones de diésel entre los miembros del G7 (además de Francia, Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania, Italia y Japón).
El comunicado indicó que el grupo también acordó sincronizar los calendarios de mantenimiento de sus refinerías para evitar reducciones simultáneas de capacidad y aumentar temporalmente las tasas de utilización cuando sea posible.
Igualmente, el G7 instó a los países con una capacidad significativa de refinación a elevar la producción de derivados del petróleo, con un énfasis particular en el diésel.
G7 liberará reservas de petróleo y diésel
La AIE se encargará de supervisar la implementación de los compromisos y deberá presentar un informe en un plazo de 20 días, con recomendaciones para mejorar las respuestas futuras, incluida la reposición de las reservas, según el comunicado difundido tras la reunión.
Los líderes del G7 ratificaron su compromiso de no imponer restricciones a las exportaciones de energía y productos energéticos entre sus miembros y pidieron a todos los países productores que eviten prohibiciones que puedan aumentar las tensiones en los mercados.
El comunicado además condenó los ataques de Irán contra países vecinos y las perturbaciones al comercio internacional y la seguridad energética.
En ese marco, el G7 reclamó la restauración “inmediata y plena” de los derechos y principios de navegación en el estrecho de Ormuz y elogió los esfuerzos de Estados Unidos para garantizar el libre tránsito comercial por esa vía.
Los países del G7 añadieron que mantendrán las sanciones contra Rusia y colaborarán con la AIE y otros socios para evitar nuevas repercusiones en los mercados de combustibles, gas y otras materias primas.
Macron, cuyo país ejerce la presidencia de turno del G7, había solicitado antes del encuentro una acción coordinada del grupo para frenar el alza de los precios. El presidente francés mantuvo en la noche conversaciones sobre la situación energética mundial con el presidente estadounidense, Donald Trump, y el primer ministro canadiense, Mark Carney.
Las medidas “decisivas y coordinadas” pretenden estabilizar el suministro inmediato de energía, proteger a hogares y empresas frente a las subidas de precios y reforzar la resiliencia de los mercados energéticos globales, que atraviesan “una volatilidad sin precedentes, con un aumento de los precios que amenaza la estabilidad económica y el bienestar”, según el comunicado.
“Nos reuniremos en el marco de la AIE en los próximos días para analizar la posibilidad de realizar nuevas liberaciones de diésel si fuera necesario”, señalaron los dirigentes de Francia, Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania, Italia y Japón.
Añadieron que seguirán de cerca la evolución de la situación y estarán preparados para “ajustar” las medidas cuando sea necesario.
“Los acuerdos alcanzados hoy representan un paso hacia un futuro energético más seguro, transparente y resiliente”, concluyeron.




