El plazo para registrar las listas que competirán por la nueva directiva de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) finaliza este martes a las 23:59, y los candidatos empiezan a asomar públicamente.
Entre las alternativas se encuentra Jorge Uauy, ex presidente de Palestino, quien tendría como aliado al exdirigente de Católica, Juan Tagle. A su vez se mencionan nombres como Jorge Contador (Coquimbo Unido), Diego Livingstone (Deportes Concepción), Ignacio Mehech (Cobreloa) y Karina Mazu (Deportes Recoleta).
En el otro frente aparece Jorge Yunge, mano derecha de la administración saliente de Pablo Milad en Quilín, y se dice que contaría con el asesoramiento de Mauricio Etcheverry, quien fue asesor de Sergio Jadue y Azul Azul y que recientemente fue sobreseído en causas por apropiación indebida.
Los respaldos y los ‘independientes’ en la elección de la ANFP
El voto corresponde a los 16 clubes que integran, respectivamente, la Liga de Primera y la Liga de Ascenso.
En ese contexto, la base de apoyo de Uauy estaría compuesta por quienes lo respaldan: Universidad Católica, Coquimbo Unido y Deportes Concepción, además de equipos de la Primera B como Cobreloa y Deportes Recoleta.
Por su parte, Yunge —según La Tercera— contaría con el respaldo de los dos grandes, Colo Colo y La U, además del acompañamiento de Andrés Sánchez (Santiago Wanderers), Andrés Alvarado (Santa Cruz) y Aziz Mosa (Colo Colo).
Los clubes que apoyarían al otrora vicepresidente de Rangers serían Colo Colo, La U, Ñublense, Universidad de Concepción, Magallanes, Santiago Wanderers, Santa Cruz, Curicó Unido, Santiago Morning y Puerto Montt.
Incluso se comenta que una candidatura independiente como la de Lorenzo Antillo, ex Audax, podría ceder sus respaldos a esa lista si decide bajar su postulación.
César Villegas, en tanto, ya suma el aval de dos clubes (Limache y San Luis), es decir, tres votos; más allá de eso, su candidatura se ha mantenido en reserva.
Otro factor a considerar es la votación final de los equipos, que definirá quién liderará el fútbol chileno durante los próximos cuatro años y deberá afrontar dos tareas urgentes: gestionar la separación de la ANFP de la Federación de Fútbol de Chile y nombrar un nuevo director técnico para La Roja.




