El magistrado Alvin Hellerstein, del Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, negó este jueves la solicitud de Cilia Flores, esposa del depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro, para ser puesta en libertad bajo fianza y esperar en arresto domiciliario el proceso judicial que enfrenta en Estados Unidos.
Flores, de 69 años, continúa detenida en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn desde su aprehensión y traslado junto a Maduro por fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero.
La defensa había pedido el arresto domiciliario alegando un grave y progresivo deterioro de su salud cardíaca y sostuvo que las condiciones del penal afectan negativamente su recuperación médica.
El magistrado estimó que Flores representa un “fuerte riesgo” de fuga y enfatizó la gravedad del caso como justificación de su fallo, explicó durante la audiencia.
En la vista, Flores se mostró más delgada que en sus anteriores presentaciones. Al inicio sonrió, aunque su expresión se tornó después más seria.
La resolución del juez se hizo pública el mismo día en que la Fiscalía presentó una nueva imputación contra Maduro y Flores que amplía los cargos que enfrentan en Estados Unidos.
🚨U.S. Attorney Jamie McDonald for @SDNYnews on the new torture charges against Nicolás Maduro and his wife Cilia Flores:
“This case is the result of incredible cooperation among law enforcement agencies, and it shows that we and our law enforcement partners will make exceptional efforts to investigate and prosecute human rights abuses, narco-terrorism, and narcotics trafficking around the world.”
— U.S. Department of Justice (@TheJusticeDept) October 8, 2026
El nuevo escrito los imputa por conspiración para cometer torturas contra opositores y personas detenidas por las autoridades venezolanas durante el Gobierno de Maduro.
Según la acusación, Maduro autorizó y supervisó un sistema de detenciones arbitrarias, violencia y torturas utilizado para reprimir a la oposición, y Flores habría participado en ese esquema.
La imputación añade que entre las víctimas hubo al menos tres ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela, según los documentos judiciales.
El nuevo cargo de conspiración para cometer tortura se suma a los de conspiración para importar cocaína y posesión y conspiración para poseer armas que ambos ya enfrentaban, además del de narcoterrorismo que pesaba sobre Maduro y que ahora también alcanza a Flores.




