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Qué son y por qué importan tanto las elecciones de medio término en Estados Unidos

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Escrito por:César Vega Martínez

Las elecciones de Medio Término en EEUU (Midterms en inglés) constituyen el desafío electoral más importante que ha enfrentado hasta ahora el presidente Donald Trump, ya que definirán si concluye su mandato con mayorías en el poder hacia 2029 o si deberá lidiar con una oposición más fuerte.

Hasta este momento, Trump ha disfrutado de relativa tranquilidad en el ámbito legislativo, ya que el Partido Republicano mantiene la supremacía en ambas cámaras (la Cámara de Representantes y el Senado), aunque esa situación podría cambiar.

Las elecciones se celebrarán el próximo 3 de noviembre y contemplan la renovación completa de la Cámara Baja (los 435 escaños) y la elección de un tercio del Senado (35 de los 100 puestos).

En lo que respecta a la Cámara de Representantes, la situación de partida sitúa a los republicanos con 220 escaños frente a 215 demócratas; una diferencia estrecha que, por ahora, ha beneficiado a Trump.

Los primeros análisis indican que la oposición sólo necesita conservar su base y sumar tres escaños para obtener el control de esa cámara. Por el momento, las perspectivas son favorables para ellos.

De acuerdo a AXIOS, casi todas las encuestas apuntan a que los demócratas retendrán el control de esta parte del Congreso. Las estimaciones más conservadoras proyectan una ganancia de alrededor de diez escaños, lo que dejaría una victoria ajustada.

Según el Wall Street Journal, el PD podría disputar mano a mano distritos que son afines a Trump, en zonas como New Hampshire, Ohio, Florida y Texas, aunque la prioridad inicial es proteger los que ya mantienen en su poder.

“Los demócratas intentan articular una plataforma común y afrontan una notable desventaja financiera respecto a los republicanos. En ciertos estados tradicionalmente demócratas, los candidatos republicanos al Senado están planteando desafíos significativos, lo que da a los republicanos la posibilidad de compensar cualquier avance demócrata en otros lugares y obliga a los demócratas a destinar recursos económicos y energías a la defensa de sus distritos electorales”, detallan.

El Senado constituye otro frente de disputa para noviembre, con un desenlace que, a priori, parece mucho más incierto.

De los 35 escaños en juego, actualmente 22 están en manos de los republicanos, mientras que 13 pertenecen a la oposición.

Por ello, si los demócratas consiguen retener sus bancas y sumar cuatro escaños adicionales, podrían hacerse con el control de la cámara alta.

Hasta ahora, la atención se ha centrado en tres estados: Texas, Michigan y Kansas, donde se esperan contiendas sumamente reñidas.

Texas, un bastión tradicionalmente republicano, constituye el mayor riesgo para la administración Trump, dado que el demócrata James Talarico tiene ventaja sobre Ken Paxton, un cercano aliado del presidente, lo que podría inclinar la balanza hacia un resultado inesperado.

Por su parte, Kansas, otro estado marcadamente conservador, registra una disputa muy ajustada entre el actual senador Roger Mashall, frente a Adam Hamilton.

Hasta ahora, las encuestas favorecen por un margen muy estrecho a Mashall, aunque Hamilton podría revertir ese resultado en la recta final de la campaña; para los analistas, será cuestión de mínimo margen.

En Michigan la pelea también está muy pareja, en este caso entre Mike Rogers (R) y Abdul El-Sayed (D). Los sondeos muestran una ventaja de apenas tres puntos para El-Sayed.

El-Sayed forma parte del ala progresista del Partido Demócrata y ha sido cuestionado en varias ocasiones por Donald Trump.

Hasta ahora, el mandatario ha concentrado sus esfuerzos en múltiples mitines, donde ha reiterado su promesa de entregar 5.000 a cada estadounidense en caso de ganar los comicios.