El gerente de la Refinería Aconcagua de Enap en Concón, Jorge Alméstar, renunció a su puesto tras permanecer menos de dos años en el cargo.
Un comunicado interno, al que tuvo acceso BioBioChile, indica que el ingeniero dejará la posición a partir del 23 de octubre.
La compañía, junto con agradecer “su profesionalismo y compromiso”, le manifestó “éxito en la nueva posición que asumirá en Perú”. También informó que Roberto Preau asumirá “de forma interina y con dedicación exclusiva este rol”. Por su parte, señalaron que Gonzalo Cáceres desempeñará, “sin perjuicio de sus actuales funciones, como gerente de Excelencia Operacional”.
Alméstar se incorporó a Enap en febrero de 2025. Durante aproximadamente siete años trabajó en Petroperú como gerente del Departamento de Proyectos, y entre 2015 y 2021 estuvo al mando de la Refinería Talara, según su currículum publicado en LinkedIn.
Dimite el gerente de la Refinería Aconcagua de Enap
La partida ocurre en un momento en que las instalaciones se encuentran bajo la atención pública.
Tal como reveló la Unidad de Investigación de BioBio, documentos internos de la estatal mostraban que en enero del 2025 ya había conocimiento de que la Refinería Aconcagua aplicaba una metodología distinta a la aprobada por la SMA para calcular su balance de azufre.
No obstante, el presidente de Enap, Cristián Muga, negó que la empresa haya ocultado información sobre las anomalías detectadas y aseguró que los informes estuvieron a disposición de las autoridades.
Asimismo, la estatal ha indicado que las pesquisas sobre las inconsistencias metodológicas no han determinado que éstas buscaban obtener bonos —en un contexto en que también Codelco está bajo escrutinio por cifras “infladas” que habrían influido en el pago de bonos por producción—.
El 21 de agosto, BioBioChile reveló un informe interno de Enap que buscaba aclarar por qué durante años se consignaron cifras ambientales que no se ajustaban a los parámetros del Plan de Prevención y Descontaminación Atmosférica (PPDA) de Concón, Quintero y Puchuncaví.
Al aplicar el parámetro correspondiente, la eficiencia en la recuperación de azufre resultaba superior al 90%, en contraste con el 98% exigido por el PPDA.
En ese informe, Enap admitió además que algunas fuentes de dióxido de azufre (SO₂), como las emisiones por antorchas y otras fuentes menores, no habrían sido consideradas en la línea base ni cuantificadas en reportes anteriores.




