Se abrió una nueva brecha en el Partido Socialista por la agenda de seguridad. Mientras el Comité Central rechazó la reforma constitucional promovida por senadores de la oposición y advirtió sanciones para quienes tramiten acuerdos fuera de sus partidos, el senador Fidel Espinoza se distanció de esa línea. En diálogo con BioBioChile, hizo un llamado a no emitir comentarios “excesivos” y se mostró dispuesto a apoyar la iniciativa si considera que aporta a la lucha contra el crimen organizado.
Una nueva discrepancia apareció dentro del Partido Socialista (PS), luego de que su Comité Central rechazara la reforma constitucional impulsada por los senadores Pedro Araya, Andrés Longton y Arturo Squella, cuyo objetivo es ampliar las herramientas estatales para enfrentar al crimen organizado.
La resolución contrasta con la posición del senador socialista Fidel Espinoza, quien pidió actuar con cautela y evitó cerrar la puerta a respaldar la propuesta.
En su comunicado, el Comité Central puso el foco en la expansión de las causales para declarar estados de emergencia y en la posibilidad de limitar derechos frente a amenazas que aún no se han concretado.
“Entendemos que esta iniciativa otorga al Ejecutivo un margen demasiado amplio de discrecionalidad para recortar libertades ciudadanas, debilitando los controles democráticos necesarios”, indicó la colectividad.
Además, señaló que la retirada del proyecto gubernamental original no soluciona las objeciones de fondo, insistiendo en que la lucha contra la delincuencia no puede servir de excusa para concentrar facultades en la Presidencia.
No obstante, Espinoza ofreció otra lectura. En conversación con BioBioChile, reconoció que la propuesta inicial del Ejecutivo contenía elementos inaceptables, pero diferenció ese texto de la iniciativa presentada por los tres senadores.
“El proyecto original del Gobierno era tremendamente malo. Era un proyecto que buscaba quitar libertades, eso es verdad, sobre todo en lo relacionado con los estados de excepción”, afirmó.
En ese sentido, criticó que se pretendiera facultar al Presidente para declarar estados de excepción sin pasar por el Parlamento por hasta 240 días, y aseguró que no apoyaría una medida de ese tipo.
A pesar de ello, sostuvo que la nueva propuesta merece ser evaluada de forma distinta.
“Estoy dispuesto a considerarla y eventualmente apoyarla si tengo la convicción de que apunta al combate directo del crimen organizado”, dijo.
PS advierte consecuencias por negociaciones al margen de los partidos
Más allá de las críticas a la reforma, el Comité Central también lanzó un mensaje a los legisladores de la oposición que sellan acuerdos sin la aprobación de sus colectividades.
Aunque no mencionó a Espinoza de forma expresa en ese pasaje, el texto cuestionó los pactos cerrados al margen de las bancadas y advirtió sobre las repercusiones de ese proceder.
“Quienes negocian por el lado, a espaldas de sus bancadas, de sus partidos y de los acuerdos colectivos, le regalan a la derecha lo que no ganó en las urnas”, afirmó el comunicado.
El escrito añadió que ese tipo de conductas “no son independencia ni pragmatismo: son un desprendimiento que tiene costos”, acusando que estas actitudes erosionan la coordinación opositora en el Congreso.
Por su parte, Espinoza defendió que los parlamentarios tengan la libertad de analizar las propuestas y decidir su sufragio atendiendo a las exigencias de la ciudadanía.
“Mi llamado es a la prudencia y a que las declaraciones de los partidos no sean destempladas, para que quienes somos elegidos por el voto popular podamos votar conforme a lo que nos demandan las personas en la calle”, sostuvo.
Y añadió: “La gente en la calle me pide más seguridad”.
Diferencias entre el PS y Fidel Espinoza sobre la estrategia contra el crimen organizado
A pesar del rechazo a la reforma, el Partido Socialista aseguró que sigue dispuesto a promover una agenda de seguridad centrada en el fortalecimiento institucional.
En particular, planteó incrementar las capacidades de inteligencia, mejorar el equipamiento de las policías, reforzar el control territorial y facilitar la persecución del patrimonio de las organizaciones delictuales.
“Buscamos más inteligencia, mayor control territorial, policías mejor equipadas y una persecución eficaz del dinero del crimen organizado, eliminando las trabas del secreto bancario que complican su investigación”, afirmó el comunicado.
La colectividad también llamó a construir acuerdos transversales que incluyan recursos presupuestarios, prevención del delito, reinserción social y la recuperación de espacios públicos.
De este modo, mientras la dirección del PS adoptó una postura contraria a la reforma constitucional, Fidel Espinoza dejó la puerta abierta a apoyarla, condicionando su voto al contenido final del proyecto.
La discrepancia reaviva el debate sobre la disciplina partidaria y los límites de autonomía de los parlamentarios opositores, en un momento en que el Gobierno busca obtener respaldos para avanzar con su agenda de seguridad.




