El Ejecutivo justificó su actuación frente a la emergencia generada por el aluvión que afectó a Las Condes, en la región Metropolitana, luego de las críticas por la falta de alertas SAE, el despliegue de las autoridades y las discrepancias en los tiempos de respuesta respecto al sistema frontal que afectó a la región de Coquimbo en julio pasado.
Desde La Moneda sostuvieron que la actuación fue calificada como adecuada la reacción de las autoridades y negaron que existiera un trato preferente hacia ciertas zonas del país, a pesar de las observaciones por la rapidez con la que se decretó Estado de Catástrofe en la capital.
La situación obligó al Ejecutivo a alterar su esquema habitual de coordinación, debido a que las principales autoridades del Ministerio del Interior se encontraban fuera de Santiago.
Mientras el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, cumplía actividades en Rapa Nui, el biministro Claudio Alvarado se encontraba de visita en la región de Los Lagos.
Frente a ese contexto, el gobierno movilizó al ministro de Obras Públicas, Louis de Grange, y al subsecretario de Desarrollo Regional, Sebastián Figueroa; la primera declaración oficial la realizó el subsecretario de la Segegob, José Francisco Lagos.
Por su parte, el presidente José Antonio Kast se manifestó a través de redes sociales. Tanto Alvarado como Pavez volvieron a Santiago durante la noche del jueves.
Críticas por la falta de alerta SAE durante el aluvión
Entre las principales críticas destacó la ausencia de mensajes del Sistema de Alerta de Emergencia (SAE) en las áreas golpeadas por el aluvión.
Alicia Cebrián, directora nacional del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), indicó que la rapidez con que se produjo el fenómeno impidió activar procesos de evacuación anticipada.
“No fue posible activar evacuaciones de forma anticipada. Todo lo actuado respondió a lo que estaba ocurriendo en ese instante, y en ese marco no se justificó el envío de mensajería SAE porque no existían procesos de evacuación previos al evento, dado que fue un suceso que ocurrió de forma súbita”, afirmó.
No obstante, esa versión fue cuestionada por la senadora Fabiola Campillai, quien ofició al Ejecutivo para pedir antecedentes sobre la carencia de alertas oportunas.
“La respuesta del gobierno ante las dudas legítimas por la alerta SAE es muy débil. Hace días se advertía sobre las precipitaciones en la zona. Bomberos se preparó con antelación, porque era evidente que la lluvia iba a provocar algún problema”, señaló la parlamentaria.
Gobierno niega trato preferente entre Las Condes y Coquimbo
También se cuestionó la diferencia en los tiempos de reacción del Ejecutivo frente a emergencias ocurridas en distintas regiones.
Tras el aluvión en Las Condes, el Presidente demoró aproximadamente cinco horas en decretar Estado de Catástrofe, mientras que durante el sistema frontal que afectó al norte en julio transcurrieron seis días antes de que se adoptara la misma medida para la región de Coquimbo y la provincia del Huasco.
Consultado sobre esa disparidad, el subsecretario Pavez negó que haya un trato desigual y aseguró que el Ejecutivo otorga igual importancia a todas las regiones.
“Por razones geográficas, hay respuestas que son más rápidas que otras”, explicó la autoridad.
En esa línea, añadió que las dificultades de conectividad y las distintas capacidades municipales influyen en la forma de responder ante una emergencia.
“Cuando hay problemas de conectividad, como en Alto El Carmen, donde parte de la población queda aislada y no llega ni la TV, la percepción sobre la respuesta es distinta y, por supuesto, no es lo mismo enfrentar una emergencia con municipios que cuentan con más capacidades”, afirmó.
Las explicaciones fueron rechazadas por el alcalde de Coquimbo, Alí Manoucheri, quien denunció centralismo en la gestión de las emergencias.
“Aquí el centralismo y la improvisación tienen consecuencias, y en Coquimbo las pagamos muy caro. Una pregunta sencilla: ¿por qué en Las Condes bastaron horas y en Coquimbo tuvimos que esperar días? La vida de un coquimbano vale exactamente lo mismo que la de un vecino de Las Condes. Chile no puede mantener ciudadanos de primera y de segunda categoría”, sostuvo el jefe comunal.
La falta de presencia de Kast en terreno y la promulgación de la Ley de Reconstrucción
También se apuntó al presidente José Antonio Kast por no estar presente en los sectores afectados por el aluvión.
En relación a ello, el biministro Claudio Alvarado aseguró que el mandatario se ha mantenido informado sobre la evolución de la emergencia y en contacto con las autoridades locales.
“El Presidente es una persona de terreno. Lo hemos mantenido debidamente informado; está preocupado por esta situación, ha tenido contacto directo con las autoridades de las comunas afectadas, y el gobierno, en su conjunto, tiene un despliegue en el territorio para abordar las dificultades que generó este aluvión ayer”, indicó.
Paralelamente, la emergencia obligó a suspender la ceremonia oficial de promulgación de la Ley de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Social, aunque el mandatario igualmente firmó la iniciativa.
“El Presidente ha promulgado la Ley de Reconstrucción Nacional. Esto es una muy buena noticia que nos llena de esperanza para volver a reimpulsar nuestra economía, avanzar en certeza jurídica y, por supuesto, buscar el crecimiento necesario en materia de inversión y en materia de empleo”, destacó Pavez.
En su cuenta de X, Kast afirmó que la denominada “megarreforma” busca entregar esperanza a las familias de las regiones del Bío Bío, Ñuble y Valparaíso, además de impulsar la inversión y el empleo.
Luego de su promulgación, quedan por completar los trámites necesarios para su publicación oficial.




