El Senapred y representantes del gobierno presentaron este viernes un nuevo informe sobre el aluvión ocurrido la tarde del jueves en Las Condes. En la conferencia de prensa abordaron las razones por las cuales no se activó la alerta SAE para evacuar el sector de San Carlos de Apoquindo.
La directora del organismo de emergencia, Alicia Cebrián, explicó que no se ordenó la evacuación de la zona porque fue un episodio súbito y, al no existir una evacuación preventiva, no correspondía el envío de la alerta a los teléfonos móviles.
“Lo que vivimos ayer fue un fenómeno repentino que se explica principalmente (…) por la intensa cantidad de precipitaciones que se concentró en un corto periodo en ese sector. No hubo alternativa para implementar procesos de evacuación con antelación. Todas las acciones fueron reactivas a lo que estaba ocurriendo en ese momento y, en ese contexto, no correspondía el envío de mensajería SAE porque no existían procesos de evacuación previos al evento”, señaló.
Cebrián señaló que el sistema de mensajería SAE se utiliza para reforzar procesos ya iniciados. “La alerta SAE es una herramienta del sistema diseñada para apoyar procesos de evacuación cuando ya se ha decidido ponerlos en marcha frente a la inminencia de una posible afectación a las personas por un evento”, explicó.
Agregó que “los procesos de evacuación se activan con el despliegue del sistema de respuesta, con los organismos que están en terreno y el SAE acompañará esos procesos de evacuación”.
Por ello, se emitió un aviso para evacuar el sector del campamento Ribera del Río en Talagante, ante la crecida del río Mapocho.
“No hubo tiempo”
La directora del Senapred manifestó que, gracias a los pronósticos climáticos, “se ha contado con la anticipación suficiente para avisar a la población sobre la posibilidad de precipitaciones, sus características, la duración estimada de este sistema frontal y todo eso se ha comunicado mediante los alertamientos correspondientes”.
“La región Metropolitana estaba en Alerta Amarilla por el evento meteorológico; además se fueron ajustando alertas por distintos cauces. Pero quiero enfatizar que este fue un episodio súbito que ocurrió en un periodo muy corto con un alto impacto, algo que lamentamos y sobre lo que estamos trabajando para poder rehabilitar lo antes posible”, dijo.
Finalmente, reconoció que “no hubo tiempo” para prever el aluvión por su carácter súbito, esto a pesar del monitoreo que se desplegaba.
“Como consecuencia de ello, no hubo tiempo para anticipar una situación así, aun cuando este sistema frontal se venía monitoreando y la ciudadanía fue informada con antelación, y tanto la DMC (Dirección Meteorológica de Chile) como Senapred habían emitido los avisos y las alertas según la evaluación técnica del posible impacto de este evento”, dijo Cebrián.




