Paz Charpentier, diputada del Partido Republicano, puso el foco en las “recetas fracasadas” y en el “amor al poder” de Michelle Bachelet como los principales reproches hacia la exmandataria; en una entrevista con BioBioChile, criticó su liderazgo y las reformas que impulsó, acusándolas de haber “contribuido a la destrucción de Chile”.
La parlamentaria también respaldó las polémicas declaraciones de Javier Olivares (PDG), quien sugirió a Bachelet “cocinar y hacer unas buenas cazuelas para enseñarle a la gente”. Al respecto, afirmó que “decidirse libremente por ir a cocinar, por ir a cuidar a la familia, a mí no me parece ofensivo el día de hoy”.
Asimismo, recordó a la excandidata Jeannette Jara y cuestionó su ausencia del debate público frente a las reiteradas apariciones de Bachelet junto a Gabriel Boric. “¿Dónde está? No existe”, lanzó.
La diputada abordó además el tema de los indultos y defendió a uniformados condenados por hechos vinculados al estallido social, calificándolos como “héroes del 2019” y asegurando que “creo que se los debemos”.
En materia educativa, acusó al Partido Comunista y al Frente Amplio de apoyar la violencia como forma de acción política y propuso que la continuidad de las Becas TIC y del programa “Yo Elijo Mi PC” se financie mediante reasignaciones presupuestarias.
Como posibles fuentes de financiamiento, mencionó fondos que hoy van al Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) o a iniciativas relacionadas con la promoción de la ideología de género, calificándolas como un “interés de unos pocos”.
Protestas estudiantiles, recortes en educación y “Yo Elijo Mi PC”
—Desde las comisiones que integra, ¿ha cumplido el Gobierno sus expectativas en vivienda y educación? ¿Dónde están los principales pendientes?
Desde mi perspectiva legislativa en ambas comisiones, hemos logrado avanzar en asuntos relevantes. En educación, por ejemplo, se aprobaron dos proyectos de ley de gran importancia con amplias mayorías transversales, que abordan temas clave como la eliminación de la tómbola en parte del sistema educativo y la regulación de las escuelas con sobredemanda, una meta que hace cinco años parecía inalcanzable y que hoy es una realidad.
Además, el proyecto de Escuelas Protegidas, que tiene un propósito ambicioso, avanza en la dirección correcta al buscar fortalecer la seguridad dentro de los establecimientos, en un contexto donde la convivencia escolar es la principal preocupación de las comunidades educativas.
—En materia de seguridad y convivencia escolar, ¿respalda las movilizaciones estudiantiles para defender sus demandas frente al Presupuesto 2027?
La marcha convocada por la Confech hace pocos días se realizó sin que muchos conocieran el contenido real del Presupuesto de educación. Por supuesto apoyo las manifestaciones como ejercicio de libertad de expresión y opinión,
pero considero que ese tipo de movilizaciones deben emplearse con responsabilidad, lo que implica, entre otras cosas, informarse y verificar la correspondencia entre las demandas y la realidad efectiva.
También entiendo que estas protestas deben desarrollarse de forma pacífica y sin provocar violencia ni intimidación hacia jóvenes o estudiantes que piensan distinto, como ocurrió en los alrededores de la Universidad Católica, un episodio que condeno.
De hecho, algunos líderes estudiantiles describieron lo sucedido como un “enfrentamiento”, cuando en realidad fue un ataque y una intimidación directa a la integridad física de alumnos de esa casa de estudios por manifestar una opinión distinta durante la marcha convocada por la Confech.
—¿Falta mano dura en los colegios y universidades respecto a las manifestaciones violentas?
La violencia en los espacios educativos me preocupa profundamente y creo que hay dos factores a considerar: por un lado, problemas de convivencia y crisis de inseguridad, ya que los colegios no están ajenos a las amenazas que afectan al país; por otro, establecimientos que son objeto de instrumentalización y violencia con fines políticos.
Son situaciones distintas, y en relación con la primera creo que las policías deben colaborar para garantizar la seguridad dentro de los establecimientos con las herramientas adecuadas. No obstante, no estimo necesario convertir a Carabineros en una policía especializada exclusivamente para resguardar colegios, como existe en otros países.
En cuanto a la violencia política que se promueve en algunos planteles, especialmente en emblemáticos de la comuna de Santiago, el problema es de otra índole y requiere la atención de quienes trabajamos en lo público, así como la implementación de proyectos de ley que complementen la respuesta y aborden una realidad compleja.
En la Comisión de Educación estamos tramitando un proyecto que regula la figura de los apoderados con el objetivo de evitar la instrumentalización de menores con fines delictivos o políticos; la idea es que, en primer término, los apoderados sean los padres o la madre, en subsidio el cuidador o representante legal, y finalmente una persona autorizada por los progenitores con ciertas formalidades.
¿Por qué? Porque hemos observado que en algunos establecimientos hay personas ligadas a actividades políticas que se inscriben como apoderados para influir en la formación de los alumnos y manipularlos hacia la violencia política, una realidad que este proyecto busca atender y afrontar con mayor efectividad.
En suma, son problemáticas muy complejas y específicas que se distinguen de la crisis de inseguridad y convivencia escolar que afecta a otros colegios y establecimientos del país.
—¿Apoya que a los niños se les prive de computadores —a raíz del posible fin del programa “Yo Elijo Mi PC”— por el objetivo fiscal del Gobierno?
En cuanto a las becas TIC, los informes de la Dipres muestran que el programa de entrega de computadores no ha evidenciado un impacto claro en procesos de aprendizaje o asistencia. Sin embargo, también genera efectos positivos en otros ámbitos sociales, es valorado por estudiantes y comunidades educativas, y constituye un reconocimiento al esfuerzo y mérito de los niños.
La realidad es que los recursos son limitados y hay un estrechamiento fiscal; por ello, decisiones de financiamiento implican priorizar unas iniciativas sobre otras. En este contexto, el Ministerio de Educación tiene restricciones que lo limitan en su accionar.
Por eso, estimo que si bien este no debería ser necesariamente un programa financiado por el MINEDUC, puede sostenerse mediante reasignaciones desde otras partidas o ministerios; por ejemplo, fondos destinados al Instituto Nacional de Derechos Humanos podrían redestinarsi hacia este programa que aporta beneficios sociales, o bien suprimirse programas vinculados a la promoción de la ideología de género, que responden al interés de unos pocos, y reasignarlos a las becas TIC.
Creo que la discusión está abierta, siempre respetando aquellos programas que demuestren cumplir sus objetivos y las prioridades del gobierno, así como lo que la ciudadanía valora positivamente.
—En el caso de que en la discusión del Presupuesto esto finalmente se elimine, ¿qué postura tomaría usted?
La política es multifactorial y dinámica, por lo que no quiero anticipar posturas sobre hechos que aún no se han producido. La deliberación presupuestaria recién comienza y requiere un análisis detallado; por eso prefiero reservarme una opinión hasta que el debate avance y se clarifiquen las decisiones.
La oposición y los nuevos liderazgos: ¿Dónde está Jara?
—Michelle Bachelet volvió muy empoderada luego de su fracaso en la ONU, incluso abriendo la puerta a una eventual candidatura. ¿Cree que ella aún tiene capital político para derrotar a la derecha?
Charpentier sostuvo que Michelle Bachelet representa un liderazgo responsable de numerosas reformas que, a su juicio, “contribuyeron a la destrucción de Chile”, y espera que esas “malas recetas” no vuelvan a imponerse en la política. Añadió que le resulta llamativo el “amor al poder” que exhibe la expresidenta en los últimos tiempos, por encima de su supuesta disposición a liderar a la oposición en un proceso de reconstrucción nacional durante el gobierno del presidente Kast.
Asimismo, criticó la incapacidad de la llamada Nueva Izquierda para articular propuestas que agrupen a amplios sectores de la izquierda, más allá de proyectos identitarios —algo que, dijo, quedó reflejado en el fracaso del proceso constitucional—. Aunque rechaza las ideas de Bachelet, reconoció que su reaparición puede resultar más atrayente para algunos sectores de la izquierda que las propuestas del Frente Amplio y del Partido Comunista.
De hecho, llama la atención que por la aparición de Michelle Bachelet y esta dupla entre Bachelet y Gabriel Boric, ¿dónde está Jeannette Jara? No existe. ¿Quién ha hablado de la excandidata presidencial de la izquierda? Nadie se ha referido siquiera en circunstancias que es la excandidata más reciente de la izquierda, lo que resulta lo menos curioso.
—¿Y no estará resentida Michelle Bachelet con el gobierno porque no le dieron apoyo para su candidatura, han existido ciertos roces?
En su opinión, esa responsabilidad corresponde más al expresidente Boric, ya que fue él quien la propuso como candidata sin haber dialogado previamente con quien a la postre sería el presidente José Antonio Kast y su gobierno. Por lo tanto, afirmó que esa cuenta no corresponde al actual gobierno sino al expresidente Boric.
—¿Considera machistas las críticas de Kaiser, que emitió comentarios negativos sobre su vejez y su estado físico, y de Olivares, que la mandó a cocinar cazuela a su casa?
Para Charpentier, decidir dedicar tiempo a cocinar o al cuidado de la familia debería ser una elección personal y no algo ofensivo; lo ve como un privilegio poder optar libremente por dedicarse a la familia o la cocina. Lo que realmente le parece ofensivo es que Bachelet intente, según ella, engañar otra vez a los chilenos con fórmulas que ya fracasaron y de las que aún no se ha podido recuperar el país.
—¿Y Kaiser?
Sobre Kaiser, dijo no haber tenido la posibilidad de revisar sus declaraciones, por lo que no se pronunció respecto a lo que haya dicho Johannes Kaiser al respecto.
El oficialismo y sus “dimes y diretes” internos
—Dentro del oficialismo han surgido críticas cruzadas entre RN, UDI y Republicanos. ¿Existe realmente una coalición de gobierno o son partidos que apoyan a Kast, pero con reparos entre sí? Voy a dar un ejemplo: Evelyn Matthei dijo que no existe una coalición real.
Charpentier planteó que en el país gobiernan tanto oficialismo como oposición dado que la oposición cuenta con un número significativo de parlamentarios y que, en la práctica, los legisladores y el Poder Ejecutivo gobiernan de manera conjunta.
Respecto a si existe una coalición formal, explicó que no se trata de una coalición orgánica, sino más bien de un conjunto de partidos que comparten el objetivo de implementar un programa basado en un diagnóstico de la realidad chilena: no somos una coalición, somos más bien un conjunto de partidos con el objetivo de llevar adelante el cumplimiento de un programa que responde a un diagnóstico que teníamos de Chile, y por tanto tenemos un propósito común y eso es lo que nos mantiene más o menos ordenados, pero no somos una coalición. Señaló que una coalición requiere estructuras, reglas y mecanismos institucionalizados que hoy no existen.
Además, añadió que formar una coalición no debe ser un fin en sí mismo, sino el resultado de trabajar en conjunto para cumplir las promesas de campaña: mejorar la calidad de vida de los chilenos, enfrentar la crisis de inseguridad y reactivar la economía para generar empleos y mayores ingresos.
—Macarena Santelices dijo que el debate por el indulto a Juan Aliste Vega influyó en su salida de Republicanos. ¿Respalda su decisión?
Dijo tener cariño por Macarena Santelices y valorar el trabajo realizado en el Congreso en los últimos meses, pero prefirió dejar que sea la propia diputada quien explique las razones de su renuncia.
En todo caso, señaló que Santelices continuará apoyando al gobierno y que seguirán colaborando en el Parlamento para respaldar medidas orientadas a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
—Santelices podría volver a la UDI. ¿Cree que allí podrá tender los puentes que en Republicanos no pudo?
Recordó que Santelices proviene de la UDI, partido donde, según entiende, se formó políticamente, por lo que su eventual regreso sería natural y que las personas tienen libertad para elegir dónde militar. No obstante, aclaró que los indultos no corresponden a los parlamentarios, sino que son iniciativa del Ejecutivo, por lo que la decisión recae en el presidente y no en la UDI ni en Republicanos, y que en esas discusiones siempre existen distintas posturas sobre su naturaleza y oportunidad.
Indultos: “Se los debemos a los héroes del 2019”
—En materia de indultos, ¿cuáles respalda y cuáles no? ¿Ve alguna diferencia entre el caso del exlaurista Juan Aliste —condenado por el homicidio de un carabinero— y el de uniformados condenados por crímenes de lesa humanidad o vinculados a hechos del estallido social?
Charpentier respaldó los indultos humanitarios con dos condiciones: que la persona padezca una enfermedad terminal y que no represente un riesgo para la seguridad pública. Señaló que el indulto humanitario responde a criterios de humanidad y dignidad, y no a consideraciones políticas.
Más allá de lo político, afirmó que el indulto humanitario guarda relación con el respeto a la persona en su dignidad, algo que suscribe plenamente. Por otra parte, apoyó indultos por razones de justicia para quienes, a su juicio, fueron encarcelados injustamente durante la revolución de octubre de 2019.
Es por eso que nosotros hemos apoyado con mucha fortaleza los indultos a los héroes del 2019. Relató que ha visitado a algunos de ellos, como Carlos Robledo, exconscripto privado de libertad por más de cinco o seis años, a quien considera merecedor del indulto por lo que pagó en el contexto de la revolución de octubre.
Insistió en que los indultos que apoya responden a motivos distintos a los ya señalados y que considera procedentes, reiterando que se los debemos a quienes considera héroes del 2019, como Carlos Robledo, el capitán Carvajal y otros.
—¿Cómo evalúa la gestión del Gobierno frente a las solicitudes de indulto? ¿Cree que lo tienen realmente en cuenta?
Como parlamentaria, manifestó que le gustaría ver mayor celeridad del gobierno en relación con los indultos a los héroes del 2019, aunque precisó que se trata de una atribución exclusiva del presidente de la República y que será él quien decida cuándo ejercerla.




