Apenas siete meses después del inicio del gobierno de José Antonio Kast, la discusión sobre la carrera presidencial de 2029 comenzó a cobrar peso en el ámbito político, luego de que la expresidenta Michelle Bachelet y la excandidata presidencial Evelyn Matthei dejaran entrever la posibilidad de volver a postular a La Moneda.
La exmandataria, tras no lograr su objetivo en la postulación a la Secretaría General de Naciones Unidas, respondió «yo creo que sí» cuando le preguntaron por una posible tercera candidatura presidencial, reavivando el debate sobre los liderazgos dentro de la oposición.
Por su parte, Matthei también abrió la puerta a esa opción, aunque señaló que aún hay tiempo para definirlo. Sus palabras en Expreso Bío Bío se dieron luego de criticar con dureza la conducción política del Ejecutivo en la toma de decisiones y de afirmar que no aceptaría un ministerio en las condiciones actuales.
El analista político Darío Quiroga interpretó la reaparición de ambas dirigentes como un indicio de fragilidad del actual Ejecutivo, que está recibiendo cuestionamientos tanto desde la oposición como desde su propia coalición.
«Sin duda, que dos liderazgos femeninos como los de la expresidenta Bachelet y Evelyn Matthei vuelvan a aparecer en clave presidencial es muestra de la extrema debilidad del gobierno«, afirmó.
Además, las críticas de Matthei han provocado roce político y tensiones adicionales.
En La Moneda intentaron minimizar la situación. El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, afirmó que la prioridad del Gobierno es gobernar y cumplir sus compromisos, recordando que todavía quedan más de tres años de gestión por delante.
El analista Luis Felipe Vergara señaló que los problemas comunicacionales del Ejecutivo han sido un factor que facilitó que ambas figuras volvieran a acaparar la atención política.
«Fundamentalmente una gestión comunicacional poco atinada, que incentiva a otros a iniciar una… una precarrera presidencial, pero no me atrevería a decir que estamos en campaña ni nada por el estilo aún», puntualizó.
El intercambio de posiciones abrió dudas sobre el rumbo de ambos espacios políticos. Mientras Bachelet reapareció en un contexto de esfuerzos por cohesionar a la oposición, Matthei marcó distancia respecto a la conducción republicana, aun perteneciendo a un partido que apoya al Gobierno.
Por ahora ninguna de las dos ha formalizado una postulación, pero sus declaraciones anticipan un debate que el Ejecutivo había preferido dejar en segundo plano mientras procura mantener el foco en su agenda de gobierno.




