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Críticas a los jefes de la diplomacia de Perú y Chile: "Un diplomático habría actuado con más prudencia"

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Escrito por:Wilmer Crespo

La incorporación de Perú y Chile al Escudo de las Américas puso bajo la lupa la gestión de sus relaciones exteriores, focalizando las críticas en la conducción de los cancilleres. No obstante, esto fue apenas uno entre varios señalamientos hacia sus labores, que algunos atribuyen a una supuesta escasez de experiencia diplomática.

En Chile, el ministro de Relaciones Exteriores Francisco Pérez Mackenna fue objeto de duras críticas desde la oposición. El diputado Nelson Venegas incluso llegó a pedirle que dejara el cargo, afirmando: “Ministro, sea honesto con usted mismo y con el país: usted no tiene conocimiento relevante en política ni en geopolítica, deje el puesto a alguien más calificado”. Asimismo, otras voces como la del excanciller Mariano Fernández lo calificaron de “principiante” en una entrevista con El Mostrador.

En Perú, Carlos Espá asumió la Cancillería entre ciertas reservas. Aunque su trayectoria incluye trabajo en periodismo y una estancia de 15 años en la Embajada de Estados Unidos en Lima, surgieron dudas sobre si era la persona idónea para conducir la política exterior.

Tras algunos meses al frente del ministerio, especialistas en relaciones internacionales consultados por BioBioChile evalúan si esa falta de bagaje diplomático ha influido en el desempeño de Espá, especialmente a la luz de lo ocurrido en Chile con su homólogo Pérez Mackenna.

De manera general, las personas entrevistadas coinciden en que no es imprescindible que un canciller provenga del servicio diplomático de carrera, aunque sí formulan diversas críticas respecto a la conducción de la Cancillería peruana.

¿Está pesando la falta de experiencia?

El internacionalista peruano Farid Kahhat plantea que la cuestión no se agota en el currículum de Espá, sino en su pretensión de cambiar de manera significativa la orientación tradicional de la diplomacia peruana.

“El cargo de ministro es un cargo político. En ese sentido, no necesita ser especialista en el portafolio. Pero el problema es que si además de no tener experiencia en el portafolio que vas a gestionar, quieres cambiar sustantivamente lo que ha sido históricamente la política exterior peruana, ahí es donde surge el problema”, afirmó.

Kahhat añadió que exfuncionarios y miembros del servicio diplomático están incómodos con su modo de dirigir la cartera. Según él, “hay incluso excancilleres y miembros del servicio diplomático que están muy mortificados con la forma en que Espá se conduce en el cargo, porque básicamente es incapaz de tomar la más mínima distancia crítica de las posiciones del gobierno norteamericano”.

Francisco Belaunde Matossian, académico en política internacional, también expresó reservas sobre la gestión del ministro. Indicó que, aunque al principio apostó por darle una oportunidad, las decisiones tomadas han mostrado dificultades para desempeñar el cargo adecuadamente.

“Lamentablemente, su conducción demuestra poco conocimiento de los temas diplomáticos y pesa demasiado su entusiasmo por Estados Unidos. Si bien Estados Unidos es un aliado natural, creo que hay límites”, comentó.

Mayte Dongo, docente de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), recuerda que las dudas en torno a Espá partieron por sus antecedentes en la Embajada estadounidense. “Lo que ha pasado a lo largo de estos pocos meses es que esa duda no se ha ido, más bien se ha intensificado, porque parece que nos hemos alineado con Estados Unidos, claramente”, explicó.

Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú
Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú

El silencio frente al embajador estadounidense

Una de las críticas hacia Espá es la ausencia de una reacción oficial de la Cancillería ante las intervenciones del embajador de Estados Unidos en Perú, Bernie Navarro, en asuntos internos, entre las que se incluyen recientes ataques contra el periodista César Hildebrandt.

Kahhat interpreta ese silencio como una muestra de subordinación a Washington. “Por muy poco que sepa de diplomacia, debe saber que embajadores extranjeros no pueden pronunciarse sobre problemas políticos internos. Ni menos atacar a miembros de la prensa, pero el tema es que Bernie Navarro lo hace cotidianamente y nunca el gobierno peruano, por lo menos públicamente, ha dicho nada”, señaló.

Belaunde coincidió en que debió haber una respuesta diplomática. Señaló que “el protagonismo excesivo del embajador Navarro debió merecer que sea convocado a la Cancillería para que se le llame la atención (…) Ya debió haber merecido un llamado para expresarle la molestia del Gobierno peruano por las interferencias en asuntos internos peruanos y además atacar a un periodista”.

Dongo aporta otra lectura: apunta a que el servicio diplomático peruano suele evitar confrontaciones de este tipo, lo que explicaría la falta de una respuesta pública.

En ese contexto, el pasado 1 de octubre, el Instituto de Prensa y Sociedad (IPYS) rechazó los ataques del embajador estadounidense contra el periodista César Hildebrandt, luego de una polémica difundida por medios locales.

Declaraciones en campaña electoral

Otra controversia se produjo durante la campaña por las elecciones municipales de Lima en septiembre, cuando Espá realizó comentarios que fueron interpretados como un guiño al candidato Rafael López Aliaga, del partido de derecha Renovación Popular.

“Yo soy hincha de Alianza Lima, soy blanquiazul. Y el azul se acerca, digamos, al celeste. “Entonces yo estoy más cerca al celeste que otro color”, dijo en una entrevista, aludiendo al color celeste de Renovación Popular. Por ello, el área de Fiscalización del Jurado Electoral Especial de Lima Centro advirtió una posible vulneración del principio de neutralidad electoral.

Francisco Belaunde vincula este episodio con la falta de experiencia del canciller: “Un ministro no puede tomar posición por un candidato en medio de una campaña electoral (…) Como ministro le falta experiencia”, dijo.

Kahhat, por su parte, estima que no se trató necesariamente de desconocimiento de las normas. “No le concedo la ignorancia”, afirmó, recordando que Espá participó como candidato en la última elección presidencial y por tanto conoce las restricciones aplicables a un funcionario público.

Dongo también cuestionó esa intervención: “A mí me parece que un diplomático habría tenido mayor cuidado. Entonces, no sé por qué lo habrá hecho, porque en su posición evidentemente tendría que cuidarse bastante. Pero me imagino que un diplomático hubiera seleccionado mejor sus palabras”, señaló.

¿El marketing por encima de la diplomacia?

Pese a ser un asunto menor frente a otras controversias, el estilo comunicacional del ministro ha sido blanco de críticas. Carlos Espá utiliza redes sociales para difundir videos y mantiene un alto nivel de exposición, en contraste con el perfil más cauto de sus predecesores.

Según Farid Kahhat, el inconveniente no es el uso de estas plataformas en sí, sino la prominencia que parecen tener dentro de su gestión. “La mercadotecnia ha reemplazado al contenido. El marketing puede ayudar a promover aquello que consideras importante dentro de tu agenda. Pero acá el marketing es la agenda”, cuestionó.

“Cuando tiene que expresarse sobre el contenido de los temas, es de una orfandad intelectual pasmosa. En ese sentido, el problema no es que haga mercadotecnia, el problema es que es lo único que parece saber cómo hacerlo”, agregó.

El Escudo de las Américas

La incorporación de Perú al Escudo de las Américas suscitó interrogantes sobre los compromisos que implicaría y las posibles repercusiones para la relación con China.

Mientras en Chile el canciller Pérez Mackenna fue interpelado por el Congreso, en Perú Espá enfrentó solicitudes de aclaraciones por parte de algunos parlamentarios. Los expertos recuerdan que la adhesión fue una medida impulsada principalmente por la presidenta Keiko Fujimori.

¿Se necesitaba un canciller con mayor experiencia?

Francisco Belaunde estima que, frente a un escenario internacional complejo, hubiera sido preferible nombrar a alguien con una trayectoria diplomática más amplia o con experiencia previa en funciones estatales.

Mayte Dongo apunta que la rivalidad entre Estados Unidos y China exige una gestión especialmente cuidadosa de los intereses nacionales.

“Yo no tengo nada en contra de Carlos Espá, personalmente no lo conozco, pero pensando en los intereses del país y yo como peruana, creería que en ese momento tienes que recurrir a las personas con más conocimiento, porque es una situación complicada para nosotros (…) Se necesita mucho tino, mucha delicadeza en ese tipo de situaciones”, manifestó.

En última instancia, para Farid Kahhat el núcleo del problema es la orientación de la nueva presidencia en política exterior: “Yo no creo que él (Carlos Espá) esté haciendo lo que hace sin consentimiento del gobierno. El problema es el gobierno, en otras palabras”, afirmó.