A raíz del aluvión que la semana pasada impactó al sector de San Carlos de Apoquindo, en la comuna de Las Condes, el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, reivindicó la labor de los organismos encargados de vigilar las condiciones meteorológicas y anunció que el Gobierno está evaluando la compra de radares para perfeccionar la exactitud de los pronósticos.
En una entrevista con Radio Cooperativa, la autoridad afirmó que el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) y la Dirección Meteorológica de Chile han cumplido con sus responsabilidades, destacando las herramientas actuales del país para seguir los sistemas frontales asociados al fenómeno de El Niño.
En ese marco, Pavez aseguró que las capacidades de monitoreo existentes “han estado plenamente a la altura“.
No obstante, indicó que la incorporación de nuevos equipos permitiría anticipar con mayor precisión las variaciones que pueden experimentar los sistemas meteorológicos en determinadas situaciones.
“Con frecuencia los sistemas frontales, por condiciones específicas, cambian en cuestión de minutos”, explicó el subsecretario.
Radares posibilitarían detectar variaciones en las lluvias
Al aludir al episodio que afectó a San Carlos de Apoquindo, Pavez comentó que la concentración de precipitaciones en un lapso muy corto estuvo vinculada al comportamiento de la nube responsable de las lluvias.
En concreto, señaló que la nube “quedó estacionada y por eso precipitó mucha agua en muy poco tiempo“.
Según la autoridad, disponer de radares meteorológicos permitiría analizar con mayor precisión este tipo de fenómenos y advertir a tiempo cambios en su dinámica.
La propuesta, adelantó el subsecretario, se proyecta para impulsarse durante el próximo año, aunque advirtió que su puesta en marcha exigiría un desembolso significativo para el Estado.
“Es una inversión elevada, porque implica disponer de varios“, afirmó Pavez, aludiendo a la necesidad de contar con múltiples equipos.
El subsecretario añadió que la adquisición de estos instrumentos forma parte de un proyecto que ha permanecido pendiente en distintas administraciones, por lo que el Ejecutivo intentará avanzar en su concreción.




