La ministra de la Mujer y la Equidad de Género, Judith Marín,, sostuvo la pertinencia de mantener su ministerio y advirtió sobre los obstáculos que enfrentan las mujeres en la política, a raíz de la controversia por los comentarios del diputado Javier Olivares (PDG) sobre Michelle Bachelet y Evelyn Matthei.
La secretaria de Estado afirmó que “las discrepancias políticas son legítimas, pero no amparan la falta de respeto que vimos esta semana hacia las mujeres”.
Su pronunciamiento surge después de que Olivares insinuara que Bachelet debía mantenerse al margen del debate político, dedicarse a disfrutar de sus nietos y, como Matthei, ocuparse en preparar cazuelas.
“El cocinar y el cuidado de la familia son labores dignas que no deben ser menospreciadas. Recurrir a ellas como respuesta a una postura política no constituye un argumento ni una crítica: es intentar asignarle a una mujer un rol por el mero hecho de ser mujer”, expresó Marín en una carta publicada en El Mercurio.
Judith Marín aboga por la permanencia del Ministerio de la Mujer
En la misiva, la ministra relacionó esas descalificaciones con la escasa presencia femenina en los ámbitos de toma de decisiones.
De acuerdo a los datos que presentó, las mujeres representan aproximadamente el 51% del padrón electoral, sin embargo solo detentan el 33,5% de los escaños en la Cámara Baja y el 32% en el Senado. En el ámbito municipal, agregó, presiden cerca del 17% de las alcaldías y constituyen apenas un tercio de los concejos.
“Cada vez que se desacredita a una mujer en la política, esas barreras se elevan y, además, se envía un mensaje desalentador a quienes quieran sumarse”, señaló.
En ese marco, defendió la continuidad del ministerio que dirige: “Por eso, como ministra de la Mujer y la Equidad de Género, estimo que comentarios como los de esta semana evidencian por qué el Ministerio debe permanecer”.
Marín concluyó exhortando al respeto: “Podemos tener diferencias en nuestras propuestas, pero el respeto debe primar por sobre cualquier discrepancia. Las mujeres tenemos derecho a ocupar los lugares que deseemos”.
La controversia por las declaraciones de Olivares
El episodio se desató luego de que Bachelet no descartara postularse por tercera vez a la presidencia. Ante esa posibilidad, Olivares solicitó que permaneciera “lo más alejada posible del debate político” y sostuvo: “Ojalá que la señora Bachelet se vaya a su casa y que disfrute a sus nietos”.
Marín ya había reprobado sus palabras y le había exigido una disculpa: “No lo voy a mandar a la cocina ni a ningún otro lugar; lo que le pediría, algo mucho más simple, es que se disculpe”, declaró entonces.
Matthei igualmente defendió a Bachelet, a pesar de las divergencias políticas entre ambas. “A las mujeres en política se nos evalúa por nuestras capacidades, propuestas y gestión, no por las labores domésticas”, afirmó la exalcaldesa de Providencia.
“En Chile ya quedó atrás la época en que se mandaba a las mujeres ‘a la cocina’”, sentenció.




