La industria minera chilena enfrenta semanas complicadas en materia de seguridad tras una serie de siniestros mortales que han costado la vida a trabajadores en diversas zonas del país. Derrumbes, explosiones, incidentes con maquinaria y emergencias durante tareas de mantenimiento son algunos de los hechos ocurridos este año, que han afectado tanto a empresas de gran tamaño como a operaciones de menor escala.
La inquietud se agravó en los últimos días, luego de que siete trabajadores perdieran la vida en seis sucesos fatales ocurridos entre el 23 de septiembre y el 14 de octubre.
Esta situación se suma a los registros de años previos. Según las estadísticas de Sernageomin, en 2024 se contabilizaron 11 víctimas fatales en la minería, mientras que en 2025 la cifra alcanzó los 20 fallecidos.
Accidentes mortales ocurridos en 2026
Marco Monsalve Farfán murió el 16 de enero, luego de sufrir un accidente el día 12 en el sector del Silo 4 de la Fundición Potrerillos, de la División Salvador de Codelco, en la región de Atacama.
El 10 de mayo, Heriberto Domingo Ossandón Ossandón, de 74 años, perdió la vida tras un derrumbe en una faena del sector El Huacho, en la comuna de Combarbalá, región de Coquimbo.
A comienzos de junio, un hombre de aproximadamente 60 años murió tras ser alcanzado por una explosión durante trabajos de tronadura en la mina El Aguilucho, en la comuna de Andacollo, región de Coquimbo.
El 7 de agosto se reportó un accidente fatal en la mina Dulcinea, en la comuna de Tierra Amarilla, región de Atacama. El hecho motivó diligencias para establecer las circunstancias en que ocurrió el deceso.
El 15 de septiembre, un trabajador de 56 años perdió la vida al ser alcanzado por un desprendimiento de roca mientras realizaba labores de acuñadura en la mina Zulema, en Taltal, Región de Antofagasta.
Muertes ocurridas en faenas mineras
El 23 de septiembre, un trabajador perdió la vida mientras realizaba tareas de mantenimiento en una pala de extracción de Minera Escondida, en la región de Antofagasta.
El 1 de octubre, Waldo Castillo Barraza, de 49 años, mantenedor mecánico de la contratista Berliam, murió en un accidente ocurrido en el sector de chancado y manejo de materiales de la División Radomiro Tomic de Codelco, en la región de Antofagasta.
Durante el 6 de octubre, Nelson Torres Parra, de 46 años, operador especialista de la empresa contratista IMOPAC, falleció en la mina Los Colorados, ubicada en Vallenar, región de Atacama. El trabajador fue hallado junto a un equipo de perforación.
5 días más tarde, un alud de nieve y barro impactó un sector de la mina a rajo abierto de la División El Teniente de Codelco, en la Región de O’Higgins.
La emergencia causó la muerte de Guillermo Guajardo López, de 53 años, y Diego Ponce Ponce, de 34, quienes prestaban servicios para una empresa contratista. Las investigaciones buscan esclarecer las circunstancias en que se produjo el accidente.
El 13 de octubre, un trabajador de 66 años falleció en la planta de procesamiento de minerales Nueva California, ubicada en el sector de Aucó, comuna de Illapel, Región de Coquimbo. Según los antecedentes preliminares, habría caído al interior del sistema de chancado.
Finalmente, este 14 de octubre se produjo otro accidente mortal en la mina Rajo Aguilucho, de Minera Las Cenizas, en Taltal, región de Antofagasta.
Sernageomin anuncia aumento de las fiscalizaciones
Ante la cadena de accidentes, el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) emitió una declaración pública el 13 de octubre en la que confirmó que hasta esa fecha se registraban 12 fallecidos en faenas mineras durante 2026: seis en la gran minería, uno en la pequeña minería y cinco en la minería artesanal.
Por región, el recuento correspondía a tres víctimas en Antofagasta, tres en Atacama, cuatro en Coquimbo y dos en O’Higgins.
En su comunicado, el organismo afirmó que ninguna muerte puede normalizarse y que ninguna meta productiva, operativa o económica, debe estar por encima de la vida de las personas.
Asimismo, anunció que intensificará las fiscalizaciones en terreno, priorizando las instalaciones y condiciones que presenten mayores riesgos para la seguridad de los trabajadores.
También informó que relanzará y actualizará la campaña nacional de las “21 Reglas de Oro de la Minería”, orientada a prevenir accidentes de alto potencial y fatalidades.
Sernageomin instó a las empresas a revisar sus sistemas de gestión, verificar la efectividad de sus controles críticos y evitar que se ejecuten labores cuando no existan condiciones adecuadas de seguridad. Asimismo, recalcó que cada accidente fatal debe dar lugar a una revisión de lo ocurrido y a medidas correctivas para evitar que hechos similares vuelvan a repetirse.
Fiscalización en discusión: nueve inspectores para cerca de 1.700 instalaciones
El anuncio de Sernageomin se produce en medio de cuestionamientos sobre la capacidad del organismo para vigilar las faenas mineras y supervisar el cumplimiento de las medidas correctivas que instruye a las empresas.
Según informó Diario Financiero el 8 de octubre, durante una sesión especial de la Comisión de Minería de la Cámara de Diputadas y Diputados, Sernageomin señaló que contaba con nueve fiscalizadores en la región de Antofagasta para atender cerca de 1.700 instalaciones mineras.
En la misma instancia, el servicio detalló que una inspección realizada en Minera Escondida el 19 de febrero de 2026 derivó en 31 medidas correctivas, mientras que una fiscalización en la División Radomiro Tomic, de Codelco, el 16 de abril dio lugar a otras 39.
Ambas faenas registraron posteriormente accidentes fatales: uno en Escondida el 23 de septiembre y otro en Radomiro Tomic el 1 de octubre. Sin embargo, durante la sesión no se precisó cuántas de las medidas correctivas seguían pendientes al momento de los accidentes ni se estableció que las observaciones anteriores estuvieran relacionadas directamente con las muertes.
El medio también consignó que la dotación regional debe distribuirse entre inspecciones, investigaciones de accidentes, atención de denuncias y procedimientos sancionatorios, entre otras funciones. Durante la exposición, el director regional de Sernageomin reconoció las limitaciones de personal.
Investigaciones y acciones
Los antecedentes plantean dudas sobre la capacidad de fiscalización preventiva y el seguimiento de las observaciones realizadas a las compañías, en una región que concentra una parte importante de la actividad minera del país.
Mientras avanzan las investigaciones de los accidentes, el desafío para las autoridades y las compañías será esclarecer las causas de cada tragedia, determinar si existieron incumplimientos y asegurar que las medidas de seguridad se apliquen efectivamente en las faenas.
El aumento de las fiscalizaciones anunciado por Sernageomin abre una nueva etapa en la discusión, pero su alcance dependerá de cómo se implemente y de los recursos asignados para su ejecución.




