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Gobierno responde a críticas sobre supuesto "negocio redondo" en reducción del TAG de Autopista Central

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María Agramunt

El Gobierno respaldó la reducción de hasta un 25% en el TAG de Autopista Central, a pesar de las críticas por ampliar la concesión en 20 meses como mecanismo para financiar el recorte.

La iniciativa, presentada por la administración del Presidente José Antonio Kast, pretende bajar la carga económica para los conductores, con especial atención a las familias de clase media.

No obstante, pronto suscitó debate por la manera en que se financiará: al reducir las tarifas, la concesionaria obtendrá 20 meses más de explotación de la vía, extendiendo el plazo hasta abril de 2036.

En ese marco, el biministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange, en una entrevista con Expreso Bío Bío, negó que la extensión encubra una ganancia extra para la compañía.

Según detalló, la Autopista Central verá disminuidos ciertos ingresos por la rebaja y esos montos se recuperarían prolongando el tiempo de explotación, recalcando que “no hay un negocio para las concesionarias”.


Rebaja del TAG de Autopista Central: ¿un negocio redondo?

No obstante, la argumentación del Gobierno recibió una réplica inmediata. En el mismo espacio, minutos más tarde, el exministro de Hacienda, Nicolás Grau, criticó los términos del acuerdo y cuestionó las ventajas de la negociación.

El exsecretario recordó que cambios similares en contratos de concesión ya se han llevado a cabo en el país, si bien en el pasado estaban orientados a costear mejoras en infraestructura.

Según el exsecretario de Estado, ahora se pretende compensar la caída de las tarifas vigentes con una prórroga del contrato, lo que significará que los conductores seguirán abonando el TAG por 20 meses más.

Grau además señaló el contexto económico en el que se implementó la medida, sugiriendo que el Ejecutivo buscó dar una señal positiva a la población luego de publicarse los recientes indicadores económicos.

A las críticas se añadió el líder del Partido de la Gente, Franco Parisi, quien afirmó que la medida habría garantizado a las autopistas urbanas, en sus términos, “un negocio redondo”.

¿Y la congestión?

Mientras el debate político se centra en quién soportará el costo de la rebaja, aparece otra inquietud: ¿qué impacto tendrá esto sobre la congestión?

El pacto establece una reducción del 10% en la tarifa habitual, pero aumenta el descuento hasta un 25% en los tramos de hora punta y momentos de saturación.

El ingeniero y experto en transportes, Ariel López, explicó que la variación entre tarifas no responde solo a un propósito recaudatorio: aumentar el precio cuando la demanda es mayor también pretende desalentar desplazamientos en los periodos de congestión y reubicar viajes hacia horarios con menos tráfico.

Por ello advirtió que disminuir de forma proporcionalmente mayor el precio justo en la hora punta podría generar el efecto opuesto: incentivar el uso de la autopista cuando ya está más congestionada.

Así, la rebaja entrará en vigencia el 1 de enero de 2027, tras completar su trámite administrativo, y se aplicará a quienes tengan sus cuentas al día.

Por el momento, la Autopista Central es la única concesionaria urbana que ha aceptado la propuesta, aunque el gobierno continúa negociando con las otras autopistas para ampliar el beneficio.