“No me quedaré de brazos cruzados”. La senadora Fabiola Campillai informó que emprenderá acciones judiciales, sin descartar recurrir a instancias internacionales, después de que se concediera la libertad condicional a Patricio Maturana, ex carabinero condenado por lanzar una bomba lacrimógena que le impactó en el rostro y que la dejó ciega de por vida en el marco del Estallido Social.
La resolución fue adoptada este viernes, pese a la oposición de la parlamentaria, y comenzará a regir a partir del 2 de diciembre de 2026, decisión que se conoce a pocos días de cumplirse siete años desde el 18 de octubre de 2019.
En un comunicado público, Campillai calificó la medida como una muestra de impunidad y cuestionó los elementos que se consideraron para otorgar el beneficio.
“Comparecí ante la Comisión para exponer los fundamentos de mi oposición. Señalé que, según los antecedentes, el condenado no ha cumplido siquiera la mitad de su pena; que ya goza de un régimen de salidas progresivas; que nunca me ha pedido perdón ni ha reconocido el daño causado; y que negó los hechos durante todo el proceso”, señaló.
La senadora también recordó que los estándares del derecho internacional en materia de derechos humanos exigen el cumplimiento efectivo de las sentencias como parte del acceso a la justicia.
Según Campillai, la decisión transmite un mensaje alarmante a las víctimas de violaciones a los derechos humanos, al sugerir que las condenas pueden reducirse sin considerar la gravedad de los delitos cometidos desde instancias estatales.
“Soy una víctima más en la larga y triste historia de violencia estatal en Chile. Por eso, mi lucha por justicia también es por todos los ciudadanos del país: nadie debería ser mutilado ni perder la vida en el contexto de una manifestación, participe o no en ella”, expresó con pesar.
“Agotaré todas las vías judiciales pertinentes”
En su escrito afirmó que “no me quedaré de brazos cruzados” y anunció que acudirá a todos los recursos necesarios para impugnar esta decisión.
“Recurriré a todas las instancias judiciales correspondientes para revertir esta decisión y, si es necesario, acudiremos a instancias internacionales”, declaró.
“He enfrentado situaciones muy difíciles en mi vida. Perdí la vista, el gusto y el olfato, pero no he perdido la convicción ni la fuerza, menos ahora. Este golpe no me debilita: me compromete más que nunca con una lucha que no es solo mía”, añadió.
Campillai concluyó su declaración enviando un mensaje a las víctimas del Estallido Social y a sus familias: “les digo que no están solas”.
“Seguiré trabajando por verdad, justicia, reparación integral y garantías de no repetición, porque una democracia exige que quien abusa del poder del Estado responda ante la justicia y cumpla su condena. Seguiré de pie”, finalizó la senadora.
Los hechos del 26 de noviembre de 2019
El 26 de noviembre de 2019, Fabiola Campillai salió de su hogar acompañada de su hermana para tomar locomoción y dirigirse a su trabajo, en San Bernardo.
Tenía turno de noche y no participaba en las manifestaciones convocadas en el marco del Estallido Social.
Fue en ese momento cuando el entonces capitán de Carabineros, Patricio Maturana, disparó una bomba lacrimógena que le impactó directamente en el rostro, causándole lesiones de extrema gravedad que la dejaron ciega y le hicieron perder para siempre el gusto y el olfato.
Tras acreditarse judicialmente los hechos, Maturana fue condenado a 12 años y 183 días de presidio por el delito de apremios ilegítimos con resultado de lesiones graves gravísimas.




