El Banco Central de Chile había advertido con antelación sobre los peligros asociados al incremento de las apuestas de las AFP mediante los ‘swaps’ de tasas de interés, varios meses antes de que surgieran las críticas por las enormes pérdidas que esto implicó para los fondos de pensiones.
Según una revelación de Bloomberg, la denominada «estrategia a largo plazo» que siguieron las administradoras —en términos simples, una apuesta por beneficiarse de descensos en las tasas de interés en Estados Unidos— culminó en pérdidas por US$7.700 millones en esas inversiones, con un efecto ampliado sobre los fondos de pensiones de US$11.600 millones en lo que va del año y US$1.400 millones en el fondo E, según las estimaciones de Diario Financiero.
Advertencias del Banco Central sobre las apuestas de los fondos de pensiones
En su Informe de Estabilidad Financiera (IEF) correspondiente al primer semestre, publicado en mayo, el Banco Central señaló que, si bien las posiciones de los fondos de pensiones en swaps se habían moderado, continuaban siendo elevadas al cierre del periodo analizado.
¿En qué consisten los swaps?
Los swaps son un tipo de derivados: instrumentos financieros cuyo valor depende del precio de otro activo, como acciones, índices, materias primas o tasas de interés.
En estos contratos, las partes se comprometen a intercambiar flujos futuros según una fórmula acordada; cuando se trata de swaps de tasas de interés —como los adquiridos por las AFP en los últimos dos años—, una parte paga una tasa fija y la otra una tasa variable, que está supeditada a la evolución de las tasas de interés.
Desde el Banco Central indicaron que estas adquisiciones incrementan la exposición de los fondos de pensiones «al riesgo de aumentos en el tramo largo de la curva». En otras palabras, si las tasas de interés suben —ya sea por alzas de la Fed en EEUU o por el costo de la deuda estadounidense—, el valor de esas inversiones podría disminuir.
Asimismo, el organismo enfatizó que la Superintendencia de Pensiones emitió en abril una resolución con nuevos límites para la exposición de las AFP a estos instrumentos, lo que reduce los riesgos frente a eventuales solicitudes adicionales de dinero o liquidez por parte de los operadores de swaps —los llamados de margen o margin call en inglés—.
Por otra parte, un recuadro del mismo Informe de Estabilidad Financiera señaló que desde noviembre de 2022 se incrementaron los reportes de operaciones con derivados a través de un sistema gestionado por el Banco Central, el Sistema Integrado de Información de Derivados.
En esa plataforma deben reportar los bancos y otras entidades supervisadas por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), “así como quienes realicen operaciones de derivados con no residentes —extranjeros”.
En el recuadro el Banco afirmó que una mayor profundidad en el mercado de derivados es “positiva” porque facilita una gestión de riesgos más eficiente por parte de las entidades financieras, “siempre que su empleo esté acompañado de las salvaguardias pertinentes para la estabilidad financiera”. Añadieron que resulta importante “revisar de manera continua este marco regulatorio, considerando sus distintas dimensiones”.




