Describieron su accionar como un plan centrado en el territorio, en el diálogo con la ciudadanía y en actividades a nivel regional. Esa fue la caracterización que entregaron los líderes de la oposición tras el encuentro con el expresidente Boric y la expresidenta Bachelet.
No obstante, el rumbo del bloque permanece incierto, puesto que todavía no existiría una fecha para implementar este plan, según relataron fuentes internas que participaron en la reunión.
Aunque se ha programado una jornada de trabajo para el 15 de noviembre, que ya fue reprogramada una vez, la oposición no cuenta hoy con certezas sobre los lugares concretos, las fechas específicas ni las comunas en las que se incentivará la participación, lo que complica cada vez más trazar el camino para la izquierda.
En medio de la incertidumbre, hay una certeza: el trabajo debe ser necesariamente territorial. Así lo sostuvo Juan Carlos Urzua, presidente del Partido Liberal y uno de los asistentes a las reuniones, quien subrayó la relevancia de ese enfoque.
“Si no prestamos atención a la ciudadanía y no comprendemos lo que realmente ocurre, será difícil responder a sus demandas”, dijo.
Se trata de una fractura adicional a las tensiones internas de la oposición por la temprana inclinación de la expresidenta Michelle Bachelet hacia una tercera candidatura, algo que, aunque cuenta con el respaldo de buena parte de la izquierda, generó incomodidad en el Frente Amplio por la posibilidad de opacar a los dirigentes del partido.
El diputado del Partido Socialista José Antonio Rivas, integrante del mismo partido de la expresidenta, destacó la importancia de Bachelet como carta de cara a elecciones venideras.
“Michelle Bachelet cuenta con experiencia y un poder de convocatoria que pueden resultar claves para facilitar la unidad de las fuerzas progresistas“, aseveró.
Asimismo, la oposición está en vilo sobre sus opciones de alcanzar la mayoría en la Cámara Alta, luego de que el senador Pedro Araya se distanciara del bloque tras acordar con la bancada oficialista un voto relacionado con una reforma constitucional en materia de seguridad.
Ante ello, el diputado del PPD, Héctor Ulloa aseguró que la prioridad del partido no debe centrarse en estas cuestiones personales, sino en las problemáticas que afectan a la ciudadanía.
“Respecto a la situación del senador Araya, no me corresponde hablar por el PPD ni asumir decisiones personales. Pienso que ahora nuestra responsabilidad política debe enfocarse en las urgencias del país y no en las disputas internas”, expresó.
De este modo, la oposición encara un noviembre con una intensa agenda por delante, en la que la cohesión del bloque se impone como prioridad para aspirar a futuros triunfos.
La información proviene de Emilio Schwarz.




