La determinación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de suspender de forma temporal la ejecución de varias sanciones contra Rusia desencadenó fuertes reproches entre congresistas tanto republicanos como demócratas, que indicaron que la medida podría favorecer al líder ruso, Vladímir Putin, en pleno conflicto contra Ucrania.
EFE reportó que Trump rubricó este viernes una orden ejecutiva que autoriza eximir a Rusia de ciertas disposiciones incluidas en la denominada Ley Graham, aprobada por el Congreso estadounidense el pasado 18 de septiembre.
Entre las acciones que podrían dejar de aplicarse se cuentan sanciones a personas y entidades vinculadas al Gobierno ruso, restricciones financieras y comerciales, además de aranceles a productos procedentes de Rusia y a determinados países que compran sus hidrocarburos.
La ley, que lleva el nombre del fallecido senador republicano Lindsey Graham, pretende intensificar la presión económica sobre Moscú y recortar los recursos que financian la invasión de Ucrania.
En la orden ejecutiva, Trump sostuvo que su decisión responde al interés nacional de Estados Unidos, aunque no ofreció mayores detalles sobre las razones que la justifican.
“Por este medio renuncio a la aplicación de esas sanciones, restricciones y obligaciones previstas en la Ley Graham. He presentado al Congreso una certificación de que emitir dicha renuncia en este momento está en los intereses nacionales de los Estados Unidos”, declaró el mandatario.
Republicanos y demócratas critican la decisión de Trump
Entre los primeros en reaccionar estuvo el senador republicano por Texas, John Cornyn, quien afirmó que “Lindsey estaría horrorizado” por la decisión del presidente.
El legislador también difundió un mensaje en el que planteaba que el Congreso debía “investigar la ayuda y el apoyo de Trump a Putin”, acompañado de una foto de ambos mandatarios estrechándose la mano; posteriormente borró la publicación.
Los reproches vinieron también desde el propio Partido Republicano, de la mano del senador por Carolina del Norte, Thom Tillis, quien calificó la medida como “más allá de la irresponsabilidad”.
“¿Qué parte de hacer cumplir una ley aprobada por el Senado con 86 votos a favor y 11 en contra no comprenden el presidente y sus asesores?”, cuestionó en su cuenta de X.
Además, sostuvo que si la verdadera intención de Trump es reducir los precios de la energía, debería ocuparse de Irán en lugar de hacerle “un favor a Vladimir Putin”.
Desde la oposición demócrata, el senador Richard Blumenthal, de Connecticut, quien tuvo un rol activo en la aprobación de la Ley Graham, dijo que las exenciones “no tienen nada que ver con nuestra seguridad nacional, sino con congraciarse con Vladimir Putin”.
Por su parte, la senadora Elizabeth Warren, de Massachusetts, advirtió que la decisión permitirá al presidente ruso “continuar su guerra de agresión” contra Ucrania.
Esta acción se suma a otra flexibilización de las sanciones contra Rusia, luego de que Washington autorizara temporalmente las operaciones comerciales con diésel de origen ruso hasta el 7 de abril de 2027, incluida su importación a territorio estadounidense.
Según EFE, la ley otorga facultades a la Casa Blanca para conceder exenciones, siempre que notifique al Congreso su decisión de no aplicar determinadas restricciones.
No obstante, la nueva orden ejecutiva abrió un nuevo frente de críticas hacia Trump, incluso dentro de su propio partido, por el alcance de las medidas que alivian la presión económica sobre Moscú.




