El alcalde de Chillán, Camilo Benavente, quedó sujeto a arraigo nacional tras ser formalizado por dos presuntos delitos de fraude al fisco en lo que se conoce como el caso «Medialuna».
La determinación se adoptó este lunes en el Juzgado de Garantía de Chillán, luego de que se reanudara la audiencia de formalización que había comenzado el viernes y se había suspendido hasta hoy.
En ese marco, y según consignó Radio Contacto, Benavente valoró la resolución judicial y volvió a sostener su inocencia. Defendió la compra del inmueble y afirmó que demostrarán que todo se hizo correctamente.
Por su parte, su defensor, Marcelo Villena, calificó la medida cautelar de arraigo nacional como «adecuada», al considerar que permitirá resguardar los fines del proceso.
No obstante, reconoció que esperaban que no se impusieran medidas cautelares y cuestionó algunos de los informes de tasación incorporados a la indagatoria.
Fiscalía califica la cautelar como insuficiente
Desde la Fiscalía, en tanto, señalaron que la medida cautelar resulta «insuficiente» y anunciaron que recurrirán la resolución.
Es preciso decir que, además de la cautelar dictada, se había pedido impedir que el alcalde se acercara a la municipalidad y que se comunicara con funcionarios municipales, así como solicitar el arresto domiciliario total.
Al respecto se pronunció la fiscal de Chillán, Nadia Espinoza, quien indicó que hay antecedentes sobre presuntas presiones del alcalde y de organismos del municipio hacia algunas personas que son testigos en esta causa y a quienes deben entrevistar.
Agregó que evaluarán la decisión del tribunal y que presentarán los recursos dentro de los plazos que establece la ley.
En ese contexto, el Juzgado de Garantía de Chillán fijó un plazo de cuatro meses para que la Fiscalía lleve adelante la investigación.




