La Superintendencia de Pensiones (SP) informó que iniciará un procedimiento sancionador contra las siete administradoras de fondos de pensiones (AFP) a raíz del pronunciado retroceso del fondo E en los últimos meses, situación a la que se suman también pérdidas en el fondo D.
La indagación pretende determinar si las administradoras (Capital, Cuprum, Habitat, Modelo, Planvital, Provida y UNO) son responsables de estas disminuciones en el valor: el fondo E registró entre enero y septiembre una caída acumulada cercana al -10,4%, una de las mayores en su historial, mientras que el fondo D presenta una pérdida real acumulada de -6,38%.
En este marco, la Superintendencia pretende determinar si “hubo o no un incumplimiento del deber de lealtad y diligencia establecido en el artículo 147 del Decreto Ley N° 3.500, de 1980, así como de lo señalado en la Norma de Carácter General (NCG) N° 340, del 18 de julio de 2025”.
Superintendencia comienza proceso contra las AFP por desplome del fondo E
El organismo regulador explicó que el mencionado artículo 147 obliga a las AFP a adoptar todas las medidas necesarias para conseguir una rentabilidad adecuada y, además, garantizar la “seguridad en las inversiones de los Fondos que administran”.
Según el Decreto Ley N°3.500, “en el ejercicio de sus funciones, atenderán exclusivamente al interés de los Fondos y velarán porque todas las operaciones de compra y venta de títulos con recursos de los mismos se realicen con ese fin”.
La NCG N°340, por su parte, establece el deber explícito de las AFP de actuar con cuidado y pericia en la administración de los recursos pertenecientes a los afiliados del sistema de pensiones.
Dentro de las obligaciones que regula la norma se incluye la protección de los fondos de pensiones y la necesidad de “detectar y evitar los conflictos de interés e incorporar estándares de diligencia como aspectos claves en su quehacer”, señaló la SP en su comunicado.
Los multifondos, en particular los catalogados como más “conservadores” como los fondos D y E, venían mostrando deterioro desde hace meses, afectados por una ola internacional de caídas en bonos soberanos y el alza de las tasas de interés ante presiones inflacionarias vinculadas a la guerra en Irán y al aumento del precio del petróleo.
La controversia explotó tras una nota de Bloomberg que describía cómo las administradoras se apresuraron a liquidar inversiones acumuladas durante la pandemia, basadas en apuestas a una baja de las tasas de interés en Estados Unidos (EEUU), mediante derivados, en particular swaps.
Aunque esa estrategia generó ganancias en 2025, el alza posterior de las tasas redujo el valor de esos instrumentos y, en consecuencia, afectó los ahorros del fondo E, que las aseguradoras han promocionado como el más conservador —y por ende menos riesgoso— del sistema, concebido para preservar el capital en vista de la jubilación.
En abril, la SP impuso nuevas restricciones al uso de derivados, lo que forzó a las AFP a deshacer esos contratos y a efectuar pagos a las entidades con las que habían pactado dichos instrumentos financieros, como Bank of America, Barclays, Société Générale, BNP Paribas, entre otros.
AFP defienden “estrategia de largo plazo”
La Asociación de AFP ha intentado descartar la caracterización como una ‘apuesta’, subrayando que se trata de “una estrategia de largo plazo”, y que aunque el fondo E sea conservador y de renta fija, “no implica que únicamente pueda adquirir bonos u otros instrumentos estáticos”, precisando que los derivados son empleados por fondos de renta fija globalmente “para ajustar la duración de los flujos y forman parte importante de las tácticas de inversión”.
Además, han señalado que la mayoría de las personas cercanas a la jubilación se encuentran en el fondo D y que apenas un 10% de los afiliados al E tiene 60 años o más.
A pesar de las aclaraciones, muchos afiliados cercanos a pensionarse reaccionan con inquietud y optan por postergar su retiro.
En su primera declaración pública, la Asociación de AFP afirmó que “una gran parte de sus afiliados cuenta con un horizonte temporal más prolongado para enfrentar las fluctuaciones y una eventual recuperación, aunque esta no está garantizada. Para quienes están próximos a jubilarse y consideran la opción de una renta vitalicia, las tasas de interés más elevadas podrían compensar parte de la reducción en sus ahorros”.




