La exvocera de Gobierno, Mara Sedini, reconoció positivamente la designación de Gonzalo Arenas como nuevo portavoz de La Moneda, aunque subrayó que su incorporación debe venir acompañada de ajustes en la estrategia comunicacional del Ejecutivo. Asimismo, planteó interrogantes sobre las facultades que tendrá el exdiputado UDI y sobre el rol que seguirán cumpliendo el ministro del Interior, Claudio Alvarado, y los asesores del Segundo Piso.
En entrevista con Néstor Aburto en Tema del Día, la exsecretaria de Estado afirmó que las fallas en la comunicación del Gobierno no se remi-tan únicamente a un reajuste de nombres, sino que exigen cambios en la conducción política y en la coordinación interministerial.
“Antes de salir frente a cualquier micrófono, tiene que existir una estrategia. Prioridades, diagnóstico, coordinación entre ministerios y, obviamente, una conducción política clara”, señaló.
En ese sentido advirtió que “si esa estructura no funciona, el vocero termina enfrentando problemas que no le corresponden y termina poniendo la cara”.
Por ello reiteró que la llegada de Arenas debe estar acompañada por una revisión del esquema comunicacional de La Moneda.
Sedini plantea dudas sobre el poder que tendrá Arenas
Uno de los ejes de sus declaraciones se centró en la duda sobre quién realmente manejará las comunicaciones del Ejecutivo, considerando la influencia que pueden ejercer el ministro del Interior y los asesores presidenciales.
“Lo primero es definir quién conduce la estrategia y quién toma las decisiones comunicacionales: ¿va a ser Arenas?, ¿va a ser el ministro Alvarado?, ¿va a ser el Segundo Piso?, ¿va a incidir directamente el presidente?”, cuestionó.
La exvocera profundizó en esa inquietud indicando que aún no está claro el grado de autonomía que tendrá el nuevo subsecretario en el desempeño de sus funciones.
“Hay que ver cuál va a ser la verdadera responsabilidad que va a tener Gonzalo Arenas o simplemente va a ser alguien que hace de speaker o parlante de lo que determinan otros o él va a tener ese poder”, sostuvo.
Al ser consultada por la eventual influencia del asesor presidencial Cristián Valenzuela, Sedini subrayó que las competencias de cada integrante del Gobierno dependen en última instancia de lo que el Mandatario determine.
“Las personas tienen el mando que el presidente les entrega”, dijo, agregando que “el presidente es el mandamás y es el presidente quien define a quién le da la responsabilidad de tomar las riendas comunicacionales del gobierno”.
Además, afirmó que aún no están suficientemente precisadas las responsabilidades y la autoridad que se le asignarán a Arenas dentro del Ejecutivo.
“Yo creo que eso todavía el gobierno no lo ha transparentado muy bien”, afirmó.
El respaldo político y las diferencias con su paso por la vocería
Durante el diálogo, Sedini también comparó su etapa al frente de la Secretaría General de Gobierno con las condiciones en las que asumirá Arenas, quien proviene del Parlamento y milita en la UDI.
“Efectivamente, Gonzalo Arenas tiene el respaldo de un partido que es la UDI, tiene toda esa trayectoria, pero también depende de lo que tú quieras realizar”, señaló.
La exministra explicó que la posibilidad de ejercer eficazmente la vocería no depende únicamente del apoyo partidario, sino también de la relación con el Presidente y del espacio que la autoridad tenga dentro del gobierno.
“Es distinto tener un ministro como vocero, es distinto tener a un subsecretario de vocero, es distinta la relación que ha tenido cada vocero con su presidente”, sostuvo.
En ese sentido resaltó que el respaldo del jefe de Estado resulta clave para sobrellevar las tensiones políticas.
“Cuando se tiene el respaldo del presidente del gobierno, bueno, muchos partidos o mucha oposición pueden patalear, pero quien corta el queque es el presidente”, afirmó.
Sedini también defendió la actuación de quienes asumen cargos de gabinete sin militancia formal, recordando su propia experiencia.
“También los que somos independientes o fuimos independientes que veníamos del mundo político, teníamos respaldo en distintos sectores. Lo que pasa es que al final uno tiene que responder al modelo que le tocó”, explicó.
Respecto de su marcha de La Moneda, la exvocera prefirió no ahondar en las polémicas que acompañaron su gestión, aunque recordó los obstáculos que tuvo que enfrentar en los primeros meses del Gobierno.
“Yo la verdad es que prefiero dejar los meses que yo estuve en el gobierno atrás”, comentó.
No obstante, admitió que el inicio de la administración estuvo marcado por episodios complejos, en especial por el incremento en el valor de los combustibles.
“El primer mes, por supuesto que fue complejo porque nos tocó además el alza del combustible, que hizo bajar la aprobación general de todo el gobierno, y sobre todo del ministro Quiroz y mío, que fuimos los que salimos a hablar del tema”, recordó.
Agregó que con el tiempo la vocería fue definiendo su propio estilo, aunque su salida impidió culminar ese proceso.
Críticas al modelo comunicacional de La Moneda
La exministra cuestionó además el esquema que dejó al ministro Claudio Alvarado y al subsecretario del Interior, Máximo Pavez, cumpliendo funciones de vocería en las semanas previas.
Explicó que el titular del Interior debe preservar su capacidad para la negociación política, mientras que la figura del portavoz está expuesta de forma constante a controversias y choques con la oposición.
“El ministro del Interior es alguien que tiene que acumular capital político”, sostuvo.
En contraste, afirmó que “el vocero es alguien que gasta su capital político”, ya que debe defender medidas complejas y, en ocasiones, asumir el rol de antagonista público.
A su parecer, la mezcla de estas funciones terminó complicando la labor del Ejecutivo al forzar a Alvarado a desempeñar tareas que pueden resultar contradictorias entre sí.
Sedini también señaló que la estrategia comunicacional del Gobierno ha estado demasiado orientada a reaccionar ante la contingencia, en lugar de instalar sus propias prioridades.
“Los voceros están saliendo a contestar preguntas en vez de a plantear los lineamientos del gobierno, y eso al final para el vocero es muy desgastante”, afirmó.
En ese marco valoró la decisión de designar a una persona en forma permanente, pero subrayó que Arenas requerirá respaldo político y acceso directo a las definiciones presidenciales.
“El vocero tiene que tener acceso a ciertas definiciones, tiene que tener autoridad para transmitirlas y para eso el vínculo con el presidente es muy importante”, enfatizó.
Además advirtió sobre una dificultad adicional ligada a que Arenas ejercerá la vocería desde una subsecretaría y no desde un ministerio.
“Hay claramente que ordenar la coordinación entre ministerios y ahí creo que hay una patita floja por el hecho de que es un subsecretario y no es un ministro”, advirtió.
Por esa razón, expresó su expectativa de que el nuevo portavoz disponga de las herramientas necesarias para cumplir con sus responsabilidades.
“Yo espero que el subsecretario Arenas reciba el respaldo que necesita tener alguien que va a dar la cara por las comunicaciones del gobierno”, concluyó.
Sedini sale en defensa de Lagos y cuestiona comparaciones con Arenas
En el tramo final de la entrevista, la exministra defendió al exsubsecretario José Francisco Lagos, criticando las comparaciones surgidas tras su salida y la llegada de Gonzalo Arenas.
“Creo que se ha hecho como una gran comparación, tal vez en los medios o un poco de lo que sale de La Moneda de algunas personas, muy injusta con el subsecretario Lagos”, sostuvo.
Sedini remarcó que ambos cumplieron funciones distintas, dado que el Gobierno decidió cambiar el perfil de la Subsecretaría General de Gobierno para otorgarle un rol más protagónico en la vocería.
“José Francisco Lagos llegó a cumplir una función de secretario general de gobierno y tiene grandes capacidades, la preparación y todo el conocimiento político necesario”, afirmó.
En esa línea recordó que históricamente la subsecretaría no ha ocupado un papel central en las comunicaciones del Ejecutivo, por lo que el ajuste en responsabilidades no debe interpretarse como un juicio negativo sobre Lagos.
“Ahora el gobierno está cambiando el perfil y el puesto del modelo comunicacional y eso no equivale a hacer una comparación entre el perfil de Arenas y José Francisco Lagos. Yo creo que son perfiles distintos”, enfatizó.
De este modo, la exvocera defendió la gestión de Lagos y atribuyó las diferencias entre ambos nombramientos a un rediseño del modelo comunicacional de La Moneda más que a las capacidades personales de quienes han ocupado el cargo.




