El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció este jueves que las autoridades limitarán las manifestaciones en los próximos días con el objetivo de restablecer el orden tras los disturbios del sábado pasado. Además, convocó un Consejo de Defensa para el viernes para adoptar medidas de seguridad adicionales.
Tras una reunión con responsables de seguridad interior, Macron explicó que los prefectos —autoridades que representan al Estado en los territorios— tendrán la potestad de prohibir concentraciones que no sean convocadas por organizaciones sindicales cuando exista riesgo de alteración del orden público, mientras que las marchas sindicales autorizadas podrán celebrarse, pero deberán seguir recorridos alternativos para proteger comercios y edificios públicos.
“La recomendación general es que no haya manifestaciones en los próximos días”, afirmó Macron en alusión a los disturbios registrados el 17 de octubre en varias ciudades francesas, hechos que se produjeron al margen de las multitudinarias protestas por el encarecimiento del costo de la vida.
“Cuando no se trate de organizaciones sindicales, prohibiremos las concentraciones siempre que sea posible, para garantizar la calma y proteger los comercios y los edificios públicos”, precisó.
Las solicitudes de manifestación que se presenten serán analizadas “conforme a la ley” y se les propondrán “itinerarios alternativos para proteger los centros urbanos, especialmente comercios y edificios públicos”.
Medidas restrictivas para las manifestaciones en Francia
En ese marco, “para los próximos días y, en particular, para el sábado —continuó—, la línea de actuación está claramente definida: allí donde se intenten organizar manifestaciones o concentraciones sin legitimidad para hacerlo, los prefectos las prohibirán. No es el momento de hacerlo; queremos que la calma vuelva a todas partes”.
El jefe del Estado volvió a atribuir parte de los incidentes del 17 de octubre a grupos organizados de la ultraizquierda:
“El pasado sábado se registraron actos políticos e incluso sediciosos, cometidos por grupos organizados de ultraizquierda que pretenden hacer caer la República. Seamos claros: eso es lo que asumen esos grupos. Actuaron con una peligrosidad extrema, con una violencia muy elevada y con planificación”, señaló Macron.
También diferenció esas acciones de otros delitos cometidos durante los disturbios y frente a los que “debemos actuar con la máxima firmeza, aunque no sean de la misma naturaleza”, añadió.
Medidas de seguridad adicionales
“Ante esta situación, nuestra determinación es absoluta”, remarcó el jefe del Estado al repasar las medidas adoptadas en los últimos días para intentar restablecer el orden en un país aún conmocionado por episodios de extrema violencia, vandalismo y saqueos registrados en varias ciudades.
“Trabajamos para restablecer el orden mediante toques de queda, prohibiciones y otras medidas que aplicaremos en los próximos días. También estamos cooperando con las fuerzas políticas y sindicales, como corresponde”, indicó.
El presidente hacía referencia a la reunión de ayer del Gobierno con los líderes sindicales y a la cita que hoy mantendrá con fuerzas políticas y con los alcaldes de París, Marsella y Lyon, las tres ciudades más importantes del país y entre las más afectadas por los destrozos y saqueos.
Para evitar la repetición de las escenas que han dado la vuelta al mundo, Macron adelantó que las fuerzas móviles de seguridad se desplegarán “intensamente” para que “su respuesta esté a la altura de la situación”.
Indagaciones y diálogo
La justicia sigue investigando los hechos del 17 de octubre, con miles de personas detenidas y cientos de encarcelados, según Macron, quien aseguró que las pesquisas continuarán para aclarar la identidad de los implicados y su grado de participación.
El objetivo ahora es también que “el diálogo y el trabajo continúen sobre las demandas y reivindicaciones legítimas, especialmente las de nuestra juventud”.
El lunes, dijo, está prevista una reunión con organizaciones estudiantiles, docentes, sindicatos, organizaciones empresariales, representantes de las administraciones territoriales y parlamentarios para seguir con ese diálogo.





