Medios en EEUU reportaron que el Pentágono dio luz verde al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para ensayar el uso de armas de rayos de calor para operativos en la frontera con México.
De acuerdo a CNN, la medida sería inédita, ya que nunca se habían utilizado aparatos de esta naturaleza en el control fronterizo del país. Según los reportes, la autorización habría sido firmada a fines de septiembre por el secretario de Guerra, Peter Hegseth,
Por ahora se baraja su empleo en operaciones destinadas a dispersar grandes concentraciones en el límite con México, aunque no se han detallado los lugares o estados específicos.
«El rayo de calor, conocido oficialmente como Sistema de Denegación Activa, es un arma no letal que dispara un haz invisible de ondas electromagnéticas que puede alcanzar casi 1 km de distancia, según las fuerzas estadounidenses», explicó el medio.
«Al entrar en contacto con la piel humana, el rayo de energía provoca una sensación de quemazón que funcionarios del Pentágono han comparado con el calor intenso de abrir un horno. Los oficiales militares han señalado que el hormigueo dura entre 10 y 15 minutos, y que además induce un impulso instintivo e irresistible de huir», añadieron.
Se estableció de forma preliminar un período de prueba de siete meses para medir el funcionamiento de esta nueva modalidad, que sería aplicada únicamente por personal del DHS, sin intervención de fuerzas militares.
«La CBP (Oficina de Aduanas) evalúa continuamente nuevas tecnologías, especialmente aquellas que mejoran la eficacia operativa y fortalecen las capacidades de la misión», detalló una fuente al medio.
EU prueba un “rayo de calor” para la frontera con México
El Pentágono autorizó al Departamento de Seguridad evaluar por 7 meses el sistema, que lanza ondas electromagnéticas y provoca intenso ardor en la piel
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— Manuel Lopez San Martin (@MLopezSanMartin) October 22, 2026
Cabe recordar que la Casa Blanca llegó a contemplar el uso de este dispositivo en 2021 para el manejo de disturbios urbanos tras el caso de George Floyd.
No obstante, la entonces secretaria de Seguridad de esa administración, Kirstjen Nielsen, terminó por descartarlo.
«El problema radicaba en tratar a los inmigrantes y a los ciudadanos como combatientes enemigos», indicó un exfuncionario del DHS al medio.




