El líder chino, Xi Jinping, ordenó este viernes “un esfuerzo de rescate máximo” tras el potente sismo que dejó al menos 16 fallecidos y 76 heridos en una zona apartada del Tíbet, según los medios estatales.
Más de 300 viviendas se vinieron abajo o resultaron dañadas por el terremoto de magnitud 7 que sacudió el jueves una región montañosa próxima al distrito de Baqing a las 22H33 locales.
La cadena oficial CCTV indicó que al menos 11 de los heridos se encuentran en estado grave, y la agencia Xinhua informó de la evacuación de más de 12.000 personas.
“Acabábamos de meternos en la cama cuando la casa empezó a temblar y los objetos comenzaron a caer por todas partes”, contó una vecina en un video difundido por el portal Sina News.
“Salimos corriendo sin siquiera ponernos la ropa. Se me temblaban las piernas y al llegar abajo estaba tan asustada que me puse a llorar”, relató.
Numerosas familias del barrio optaron por montar tiendas de campaña junto a la carretera o pasar la noche en sus vehículos por miedo a regresar a sus casas, añadió la mujer.
Otro vecino, identificado como Li, dijo que lo sorprendió el temblor mientras descansaba. “La vivienda se movía en todas direcciones. Todos salieron corriendo y tienen demasiado miedo de volver”, afirmó en un video publicado por Beijing News poco después del sismo.
Imágenes de cámaras de seguridad difundidas por la CCTV muestran a clientes y empleados huyendo de restaurantes y productos cayendo de los estantes de supermercados en el instante del terremoto.
En otros registros, los equipos de rescate iluminan con linternas los escombros durante la noche buscando signos de vida y luego se apresuran a socorrer a lo que parece ser una persona lesionada.
Cientos de bomberos, socorristas y policías han llegado o están siendo enviados a las áreas afectadas, con perros y equipos especializados para detección y rescate, señaló la CCTV. También se movilizó al ejército, con más de 300 soldados desplazados a la zona, y se emplearon medios aéreos, incluido un dron para tareas de reconocimiento.
El sismo se produjo en una zona con una altitud media superior a los 4.500 metros y una baja densidad de población, donde los habitantes viven dispersos y se dedican principalmente a la agricultura y la ganadería.
“Número importante de víctimas”
El presidente Xi instó a realizar “un esfuerzo de rescate máximo” para localizar y auxiliar a los afectados, informó Xinhua. Se refirió a un “número importante de víctimas”, sin ofrecer más precisiones.
Pidió que se haga todo lo posible para atender a los heridos y así disminuir las pérdidas humanas.
Además destacó la elevada altitud y las bajas temperaturas en la región, y subrayó la necesidad de vigilar el pronóstico meteorológico y el riesgo de réplicas para “evitar desastres secundarios”.
La CCTV indicó que las temperaturas máximas pueden llegar a 5 °C durante el día y descender hasta -6 °C por la noche, además de registrarse nevadas puntuales.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) situó el epicentro del temblor, de poca profundidad, en una zona montañosa a unos 190 kilómetros de Nagchu y 390 kilómetros al noreste de la capital regional, Lhasa.
Medios oficiales informaron que los servicios de electricidad y telecomunicaciones y algunas carreteras resultaron dañados.
Los terremotos son relativamente frecuentes en China.
La propia región autónoma de Tíbet está ubicada en un área de alta actividad sísmica debido a la colisión entre las placas india y euroasiática y a la presencia de numerosas fallas.
En enero de 2025, al menos 126 personas perdieron la vida a causa de un sismo que sacudió el distrito rural tibetano de Tingri.
En diciembre de 2023, un movimiento telúrico en la remota provincia de Gansu, en el noroeste del país, provocó la muerte de al menos 127 personas, según medios estatales.
Aquel temblor fue el más letal en China desde 2014, cuando más de 600 personas fallecieron en la provincia suroccidental de Yunnan.





