El Ministerio Público informó este viernes que la Fiscalía Regional Metropolitana Centro Norte abrirá una investigación a la denuncia presentada por parlamentarios contra las AFP por las inversiones en swaps que afectaron los ahorros previsionales del Fondo E.
Mediante el oficio FN N° 1363/2026, fechado el 21 de octubre de 2026, el fiscal nacional Ángel Valencia Vásquez remitió a la Fiscalía Regional Metropolitana Centro Norte, liderada por el fiscal Francisco Jacir Manterola, los antecedentes de la querella presentada por la senadora Daniella Cicardini Milla y el diputado Daniel Manouchehri Lobos.
Los legisladores sostienen que los hechos denunciados podrían constituir delitos, por lo que solicitan que se investiguen y se determinen las eventuales responsabilidades penales que procedan.
Asimismo, el fiscal Valencia pidió que se informara el Rol Único de Causa (RUC) que corresponda asignar a la denuncia.
La Fiscalía Nacional, en un comunicado, señaló que esta remisión constituye una actuación formal del Ministerio Público encaminada a tramitar los antecedentes presentados, en el ejercicio de sus atribuciones legales.
Agregaron que el envío de los antecedentes no implica un pronunciamiento sobre la existencia de delitos ni sobre posibles responsabilidades penales.
Qué ocurrió con el fondo E
La semana pasada, Bloomberg informó que las AFP comenzaron a salir con urgencia de los contratos financieros (swaps) que suscribieron en el exterior, instrumentos con los que buscaban obtener millonarias ganancias según el comportamiento de las tasas de interés en EE. UU. Finalmente, perdieron esa apuesta y, como consecuencia, se esfumó una parte importante de los fondos de pensiones de millones de chilenos.
Además, entre enero y septiembre de este año, el Fondo E registró una caída del 10,4% en su rentabilidad real, ubicándose como el que mayores pérdidas acumuló dentro del sistema de multifondos.
En el último año la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) elevó sus tasas de interés ante la tensión global derivada de los conflictos bélicos. Eso provocó una fuerte caída en el valor de los títulos de renta fija a nivel internacional, precisamente los activos en los que invertían las AFP.
Además, con el paso del tiempo las AFP alargaron la duración de las inversiones del Fondo E hacia plazos más largos, lo que triplicó su sensibilidad frente a las oscilaciones de las tasas internacionales en comparación con décadas anteriores.
En este caso, las siete AFP apostaron a esos “trueques” con bancos internacionales. En términos simples, las AFP garantizaban recibir siempre un porcentaje fijo (por ejemplo, 4) y, a cambio, se comprometían a pagar lo que marcara la tasa de interés de EE. UU. Buscaban así asegurar una ganancia estable para el Fondo E, apostando a que las tasas en EE. UU. bajarían (por ejemplo, a 2), quedándose con la diferencia a favor. Pero ese esquema solo funcionaba si las tasas estadounidenses caían… y no ocurrió: subieron.
Al incrementarse las tasas, las AFP se vieron obligadas a pagar a los bancos mucho más que ese 4 fijo que recibían. Como resultado, los contratos perdieron valor de forma masiva, acumulando pérdidas por US$11 mil millones para el conjunto del sistema.




