Puede afirmarse sin duda que la visita del presidente argentino Javier Milei, a España agitó la antesala de las elecciones generales del 29 de noviembre. Hasta el momento han surgido múltiples reacciones, entre las que sobresale que la llegada del mandatario habría puesto en aprietos a la derecha española (PP y VOX) y podría incluso fortalecer la posición de Pedro Sánchez.
En realidad, Milei participó en un foro privado en el que lanzó numerosos insultos contra el presidente del gobierno español, al que calificó de “zurdo y dictador”; además criticó a periodistas locales y trató de concertar reuniones con sus aliados en el país, algo que logró solo de forma parcial.
La visita de Milei a España: ¿beneficia o perjudica a la derecha española?
Esto se debe a que no logró concretar un encuentro presencial con Santiago Abascal (VOX), con quien apenas habló por videollamada, ni con el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo. En su lugar, mantuvo un encuentro con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, una figura relevante en la política regional aunque no vinculada directamente a los comicios próximos.
Por otra parte, el mandatario trasandino habría intentado una bilateral con el rey Felipe VI, aunque desde la Casa Real habrían preferido que no se llevara a cabo, dado que el derechista no se reunió con Sánchez.
Según Antonio Lucas, columnista de El Mundo, la presencia del líder de La Libertad Avanza en Madrid deja una sensación de incomodidad en la derecha española, que, pese a ello, no llegó a cuestionar los insultos que el economista dirigió a la autoridad del gobierno.
“Escucharle plantea cuestiones básicas. Por ejemplo: ¿cómo se tolera a alguien así? ¿Y cómo se sobrevive si administra un país? ¿En qué punto se desgasta tanto una sociedad como para concederle paso? El siniestro kirchnerismo jugó bien sus cartas en Argentina, dejó una herencia. No es sólo política, sino también una cuestión de modos”, manifestó.
“Se ha perdido la batalla del estilo cuando la argumentación queda reducida a una motosierra. Un instrumento así reclama alguna forma de autodefensa, que quizá consista únicamente en no querer arrasar lo que aún funciona. ‘Por eso los visito, porque mi compromiso y mi amor hacia España hacen que apoye a aquellos que van a generar mayor bienestar a esos españoles’. PP y Vox sabrán qué hacer con su aliado”, añadió.
De hecho, los incidentes del pasado miércoles tensaron también a la Asamblea de Madrid, donde varias diputadas de formación de izquierda criticaron a Ayuso por haber recibido al presidente argentino.
“No podemos regalar la educación a todo el mundo porque el sistema no es sostenible. ¿Le suena? Son sus propias palabras, es lo mismo que repite su amiguito Milei, pero no es lo único que comparten”, afirmó Mar Espinar, portavoz del PSOE.
Otra dirigente, Manuela Bergerot, criticó: “Se ha reunido más veces con el tarado que está destrozando a Argentina que con los hombres y mujeres que enseñan a leer a nuestros hijos”.
Ayuso respondió: “(Milei) no procede de una herriko taberna ni de una casa okupa como algunos de sus socios, viene de las urnas, de la voluntad del pueblo de Argentina. Respétenlo. Quienes acosan y queman calles no respetan nada, pero no vamos a admitir lecciones sobre con quién pactar o con quién reunirse por parte del partido del amor”.
Milei pide a los españoles que no voten a quienes quieren "hundirlos y sustituirlos por otras culturas que los van a exterminar" y sobre una posible entrevista con Pedro Sánchez, añade: "No voy a ir a un delincuente ladrón como Pedro Sánchez, porque no estoy dispuesto a coserme los bolsillos para no salir expoliado" https://t.co/jx7TyufXBy
— RTVE Noticias (@rtvenoticias) October 21, 2026
Ese mismo día, Pedro Sánchez compareció en televisión española y respondió a las declaraciones de Milei: “Viene un tipo que ha rebajado un 50% el SMI a decirle a este país que lo ha subido un 66%. Si insultan, allá ellos. Se acuerdan de mi madre, yo también me acuerdo de las suyas cuando subo las pensiones”.
Por su parte, el expresidente socialista Felipe González, con diferencias respecto a Sánchez, resumió su opinión afirmando: “Si (Milei) nos visita 15 veces más, es posible que gane Sánchez”.
La presencia del presidente también reavivó el debate sobre el impacto de sus políticas económicas. La motosierra, que simboliza su programa, fue utilizada por los socialistas para poner en duda las consecuencias de recortar el gasto público y alertar sobre eventuales ajustes en España.
En un acto del PSOE en Valladolid, el ministro de Transportes español, Óscar Puente, añadió reproches sobre la realidad laboral argentina. Afirmó que el 45% de los trabajadores del país está en la informalidad y empleó ese porcentaje para criticar la gestión; ese dato y su interpretación deben entenderse en el marco de los argumentos del ministro en la disputa electoral.
El debate sobre el modelo argentino también pone de manifiesto hasta dónde llegan y dónde se frenan los vínculos entre las nuevas derechas de una y otra orilla del Atlántico. Álex Comes, analista español, dijo al medio asociado Perfil que: “la relación entre Milei y Vox, así como los lazos con la Fundación Disenso, forma parte de una red de afinidades políticas que comparte adversarios y referencias ideológicas”.
No obstante, alertó que esa proximidad no implica obligatoriamente una estrategia electoral conjunta: cada formación actúa según las necesidades de su territorio. “Lo que les sirve para reconocerse como parte de una misma corriente internacional no siempre les sirve de la misma manera para ganar unas elecciones en su país”, concluyó el consultor.




