Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro se enfrentaron en un nuevo debate presidencial, en el que hubo acusaciones de corrupción, críticas a la economía y descalificaciones personales, cuando faltan pocos días para la segunda vuelta en Brasil.
El cara a cara tuvo lugar en los estudios de TV Globo, en Río de Janeiro. Participaron el presidente en ejercicio, de casi 81 años, y el senador de 45 años, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Flávio obtuvo el 47% de los votos en la primera ronda, mientras que Lula alcanzó el 45%.
Pese a que los dos aspirantes buscaron centrar la conversación en sus propuestas, los cruces volvieron a dominar el debate.
Lula puso en duda la trayectoria política de su oponente y afirmó que “este muchacho” no conoce Brasil ni sabe “lo que es el hambre“. Bolsonaro, por su parte, sostuvo que el mandatario había dejado un “país quebrado” y seguía defendiendo “ideas que no funcionan más“.
“¿Por qué todo está tan caro?”, preguntó el senador al referirse al costo de vida.
En uno de los momentos más destacados del encuentro, Lula instó varias veces a la audiencia a verificar en Google lo que afirmaba su contrincante.
“¿Quién gobierna Brasil, tú o Google?”, contestó Bolsonaro.
La disputa por los “nueve dedos” de Lula
Un tenso intercambio ocurrió cuando Flávio Bolsonaro criticó las ayudas sociales del Gobierno y acusó al presidente de entregarlas “con una mano y sacarlas con los nueve dedos“.
La expresión aludía a la amputación de un dedo que Lula sufrió mientras trabajaba como tornero mecánico.
“No voy a permitir que un miliciano me llame nueve dedos“, respondió el mandatario brasileño, en alusión a las denuncias sobre posibles nexos de su rival con grupos parapoliciales de Río de Janeiro.
Bolsonaro ofreció disculpas por sus palabras, pero enseguida volvió a criticar al presidente por la situación de seguridad.
El debate sobre el gasto público también enfrentó a ambos. Lula acusó al senador de querer aplicar recortes al estilo de la “motosierra” del presidente argentino Javier Milei, mientras Bolsonaro reiteró sus cuestionamientos a la gestión económica del Gobierno.
La corrupción centra los últimos intercambios
En el bloque final, los candidatos se lanzaron acusaciones por supuestos casos de corrupción.
Lula reprochó a Bolsonaro las declaraciones del futbolista brasileño Richarlison, quien acusa al senador de apropiarse de derechos de ocupación de una isla ubicada en Río de Janeiro.
El candidato opositor rechazó esa denuncia y aludió a un supuesto whisky que un empresario detenido habría obsequiado al presidente.
“¿Qué gusto tenía ese whisky, Lula? El de la vergüenza“, dijo Bolsonaro.
“Seguramente se lo tomó usted“, contestó el mandatario.
Las encuestas muestran un empate y la disputa llega a los tribunales
El debate tuvo lugar en un contexto de competencia reñida. Una encuesta de Datafolha publicada el jueves sitúa a Lula y Flávio Bolsonaro con un 50% de las preferencias cada uno, luego de que el senador tuviera una ventaja de cuatro puntos dos semanas atrás.
Lula aspira a cumplir un cuarto mandato presidencial no consecutivo, mientras Bolsonaro busca que su sector político vuelva al poder.
La contienda también se trasladó al Tribunal Superior Electoral: ambas campañas pidieron que su rival fuera inhabilitado por presuntas irregularidades en redes sociales.
En ese marco, el equipo de Lula acusó a Meta, empresa propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, de beneficiar a Bolsonaro mediante una supuesta alteración de sus algoritmos.
La compañía negó las acusaciones, pero admitió que hubo problemas técnicos que, según indicó, no se limitaron a Brasil.
La segunda vuelta también estará marcada por la influencia política de Jair Bolsonaro, quien, de acuerdo con los antecedentes entregados, cumple una pena de 27 años de prisión por su participación en un intento de golpe de Estado luego de perder las elecciones de 2022.





