Hugo Bustamante lleva más de 20 años siendo objeto de atención pública. Condenado por el brutal crimen de Ámbar Cornejo y antes por el llamado “asesino del tambor”, había mantenido oculto otro doble homicidio perpetrado en los años 90, un caso que actualmente lo enfrenta judicialmente con la familia de las víctimas.
El primer crimen que hizo conocido a Bustamante incluso inspiró un episodio del ya desaparecido programa “Mea Culpa”, y dejó en evidencia la brutalidad de sus actos.
Verónica y Eugenio, sus primeras víctimas conocidas
El 8 de enero de 2005, luego de una discusión, Hugo asesinó a su entonces pareja, Verónica Vásquez, y al hijo de ella, Eugenio Honorato, mediante estrangulamiento. Después colocó los dos cuerpos en un tambor de 200 litros, origen de su macabro apodo, y los cubrió con cal, yeso y agua.
El 25 de enero, luego de que vecinos presentaran denuncias, la PDI acudió a la vivienda y encontró ambos cuerpos. Posteriormente, Bustamante fue condenado inicialmente a 27 años de cárcel.
Sin embargo, en 2016 la comisión de libertad condicional decidió concederle el beneficio, una determinación que terminó precediendo la violación y el asesinato de Ámbar Cornejo, quien tenía 16 años.
El caso de Ámbar Cornejo devuelve a Bustamante a la atención pública
En 2016, la comisión de libertad condicional le otorgó el beneficio a Bustamante, quien luego regresó a vivir a Villa Alemana.
Tiempo después conoció a Denisse Llanos, con quien inició una relación y se fue a vivir junto a ella y a su hija, Ámbar Cornejo.
Según personas cercanas, Ámbar y Bustamante no tenían un vínculo estrecho y ella desconfiaba de él por su pasado como “asesino del tambor”. Las tensiones entre ambos, sumadas a problemas económicos, llevaron a Bustamante y Llanos a acordar el asesinato de la menor.
El 29 de julio de 2020, Denisse le pidió a su hija que fuera a la casa de Bustamante para recibir el pago mensual de la pensión alimenticia, aporte que siempre entregaba el padre de Ámbar, Ulises Cornejo.
En esas circunstancias, Bustamante abusó sexualmente de la menor y la golpeó hasta matarla. Después, él y Denisse enterraron el cuerpo de la niña en la misma vivienda.
El 6 de agosto, luego de una intensa búsqueda, encontraron el cuerpo de Ámbar y arrestaron a ambos. Bustamante fue condenado por estupro, abuso sexual y corrupción de menores, y recibió presidio perpetuo calificado, pena que exige cumplir al menos 40 años de cárcel efectiva.
Mientras cumplía condena por el crimen de Ámbar, Bustamante conversó con la periodista Ivonne Toro, quien preparaba un libro sobre el caso. Durante la entrevista, le reveló una inquietante frase: “Le tengo un regalo… sobre su pregunta, anote: Isabel Hinojosa y su hijo, Eduardo Páez“.
¿Quiénes eran Isabel Hinojosa y Eduardo Páez?
Los hechos ocurrieron el 27 de junio de 1996, en Villa Alemana, en la región de Valparaíso. Eduardo Páez había compartido prisión con Bustamante por un delito que no ha sido precisado, y allí entablaron amistad.
Una vez fuera de la cárcel, Páez fue a la casa de Bustamante para cobrarle una deuda. Discutieron y se enfrentaron, y Eduardo nunca volvió a salir de la vivienda. Ese mismo 27 de enero, la madre de Páez, Elena Hinojosa, también llegó al domicilio y corrió la misma suerte.
Los dos fueron asesinados y sus restos óseos aparecieron en la misma vivienda donde fue encontrada Ámbar Cornejo.
La sentencia es revocada
Por estos hechos, el Juzgado de Letras de Villa Alemana impuso a Hugo Bustamante una condena de diez años y un día por dos homicidios calificados.
Al examinar la causa, la Corte modificó la calificación de los delitos: descartó la alevosía y los consideró homicidios simples, cuya prescripción se cumplía en diez años.
Como resultado, la Corte dispuso el sobreseimiento definitivo de la causa.
La familia presenta un recurso
Bárbara Romero, nieta de Elena Hinojosa, resolvió llevar el caso ante la Corte Suprema mediante un recurso de casación.
La solicitud busca que se deje sin efecto lo resuelto por la Corte de Valparaíso el 27 de julio de 2026, fecha en que se ordenó sobreseer la causa.
Como Bustamante fue juzgado bajo el antiguo sistema, circunstancia que permitió cambiar la calificación del caso y declararlo prescrito por el paso del tiempo, la familia también pretende que se dicte una sentencia de reemplazo y se vuelva a considerar que cometió dos homicidios calificados, con dos penas de diez años y un día.
Así, la Corte Suprema deberá resolver el futuro de Bustamante en esta causa. Mientras tanto, él continúa cumpliendo la pena de presidio perpetuo calificado por el caso de Ámbar, lo que supone al menos 40 años de prisión efectiva.





