En los últimos cuatro días, el ejército ucraniano ha golpeado al menos tres refinerías y dos instalaciones energéticas, justo antes de las elecciones legislativas de Estados Unidos.
Después de casi dos semanas sin ataques, Ucrania retomó el viernes pasado las operaciones contra refinerías del país vecino. El Kremlin describió la acción como un acto de “desobediencia” a Donald Trump, pues el mandatario había pedido al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, que detuviera esos ataques para contribuir a reducir los precios del combustible antes de los comicios.
Ucrania retoma los ataques antes de las elecciones estadounidenses
Desde ese momento se registraron tres ataques ucranianos contra refinerías, según análisis OSINT publicados por diversos medios rusos y ucranianos. En conjunto, las instalaciones afectadas representan cerca del 10% de la capacidad total de refinación de petróleo de Rusia y más del 10% de su producción de diésel.
La primera planta atacada el viernes pasado está en la región de Samara, a más de 1.000 kilómetros al sureste de Moscú. El ataque con drones causó un incendio.
La región fue blanco de otro ataque durante la noche del domingo al lunes. El medio independiente ruso Astra informó que drones ucranianos impactaron un depósito de combustible en Samara, considerado el mayor de Europa.
Este complejo industrial estratégico recibe, combina y traslada diversas clases de petróleo mediante oleoductos principales. Dispone de 71 tanques, cuya capacidad conjunta supera los 1,6 millones de metros cúbicos de petróleo.
En la madrugada del sábado, drones ucranianos atacaron una refinería en Ufá, capital de la república de Bashkiria, situada a más de 1.300 kilómetros al este de Moscú. Según cifras de 2024, la planta procesó 3,8 millones de toneladas de petróleo y produjo 2,6 millones de toneladas de diésel.
El domingo, el objetivo fue una refinería en la región de Nizhni Nóvgorod, a más de 400 kilómetros al este de Moscú, informó el gobernador local, Gleb Nikitin. La instalación pertenece a la petrolera privada Lukoil, figura entre las seis mayores de Rusia y produce cerca de la mitad del diésel ruso. Tras el ataque, las autoridades de la zona impusieron varias restricciones en las gasolineras.
Por su parte, el viceprimer ministro ruso Alexandr Nóvak señaló el viernes pasado que se habían producido tres ataques en una sola jornada. El funcionario también denunció un ataque contra un complejo químico.
Zelenski plantea condiciones a Trump
Al referirse a la posibilidad de reanudar la tregua energética, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, dijo que su país podría suspender los ataques contra las refinerías rusas si recibe misiles estadounidenses para los sistemas de defensa aérea Patriot.
“Si quieren que dejemos de atacar las refinerías rusas durante un mes, entréguennos misiles Patriot por ese mismo periodo”, declaró en una entrevista con Fox News.
Zelenski señaló que también podría acordarse una tregua energética recíproca entre Ucrania y Rusia, aunque Rusia no ha cesado sus bombardeos contra la red energética del país vecino.
Las autoridades de Ucrania sostienen que Rusia lanzó más de 350 ataques contra su infraestructura energética durante septiembre y octubre.
En su momento, Zelenski describió como un “regalo” el pacto alcanzado por Trump y el presidente ruso, Vladímir Putin, para suministrar diésel ruso al mercado estadounidense.





