La Delegación Presidencial del Biobío informó que el funeral del hombre que murió tras ser abatido por personal de Gendarmería en el Centro de Internación Provisoria de Coronel fue calificado como de alto riesgo.
El fallecido correspondía a Marco Astorga Ocares, de 38 años. De acuerdo con la investigación de la Fiscalía, habría entrado al perímetro del CIP de Coronel para arrojar droga al recinto donde menores cumplen medidas de privación de libertad.
De acuerdo con los antecedentes conocidos, el hombre desatendió las advertencias de los funcionarios penitenciarios y los amenazó con un arma que posteriormente se estableció que era de plástico.
Ante esa situación, un funcionario de Gendarmería disparó con su arma de servicio e hirió al individuo, quien falleció en el sitio. La Fiscalía calificó la actuación como de “legítima defensa”.
Luego del incidente, el delegado regional (S) del Biobío, Juan Pablo Mellado, señaló que este martes por la mañana se autorizó un funeral de alto riesgo. La medida establece que el cortejo irá desde el Servicio Médico Legal directamente hasta el cementerio.
Mellado explicó que “alrededor de las 10 de la mañana, el Servicio Médico Legal va a dar la instrucción a la familia para que sea retirado el cuerpo y llevado inmediatamente a la sepultura”.
Al determinar el nivel de riesgo, se consideraron los antecedentes penales del fallecido, quien tenía condenas por robo con intimidación, tenencia de un arma de fuego artesanal y porte de arma cortante.
Astorga fue absuelto de la acusación por tráfico de drogas y sobreseído en una causa por robo en bienes nacionales. También fue investigado por lesiones menos graves en un caso de violencia intrafamiliar, respecto del cual la Fiscalía decidió no perseverar.





