La controversia por los decretos que redujeron penas continúa agravándose y amenaza con elevar todavía más la tensión entre el Gobierno y la oposición. El episodio consiguió algo que ese sector no había logrado hasta ahora: construir una postura compartida y proyectar una unidad que parecía difícil de conseguir.
Este lunes, representantes de partidos opositores, junto con diputados y senadores, acudieron al Palacio de La Moneda para pedir que el ministro Rabat deje su cargo.
Además, anunciaron que no lo reconocerán como un interlocutor válido para alcanzar acuerdos legislativos. Así lo explicó el diputado y presidente del Partido por la Democracia (PPD), Raúl Soto.
“Desde hoy, el ministro Fernando Rabat no será considerado por nosotros un interlocutor válido en las negociaciones legislativas, ya sea sobre la ley de Presupuesto u otras iniciativas relacionadas con estas materias”, afirmó.
En la misiva enviada a Kast, también reclamaron que se transparentara la información sobre los 56 decretos y pidieron al Ejecutivo elaborar un plan que permita examinar su legalidad y poner en marcha los procesos de invalidación pertinentes.
También solicitaron medidas para proteger y reparar a las víctimas y a sus familias, una demanda que recalcó la secretaria general del Partido Socialista (PS), Karina Delfino.
“Es urgente ofrecer disculpas a las víctimas y, además, impulsar una reparación para ellas y sus familias, que han atravesado momentos muy difíciles durante estas casi dos semanas de crisis”, manifestó.
La gira europea de Kast en medio de la crisis política también recibe críticas
Las críticas opositoras también se dirigieron al presidente José Antonio Kast, por continuar su viaje por Europa mientras se desarrolla la crisis.
Los dirigentes cuestionaron su ausencia y la capacidad de liderazgo del Ejecutivo para gestionar la controversia.
El presidente de la Democracia Cristiana (DC), Álvaro Ortiz, señaló que el viaje ya estaba programado, aunque sostuvo que eso no libera al mandatario de responder ante la crisis.
“Da la impresión de que ya es indiferente que el presidente esté aquí o de viaje en Europa, porque quien asume el liderazgo debe ejercerlo desde el primer momento, y eso no lo hemos visto desde el 11 de marzo de 2026”, sostuvo.
La reducción de penas ha provocado fricciones tanto en la oposición como en el oficialismo, con reproches explícitos a la labor de Rabat y a la forma en que el Ejecutivo ha gestionado la crisis. La situación se produce mientras el Gobierno realiza una gira oficial por Europa.





