El gobernador de California, Gavin Newsom, informó este jueves que reducirá las condenas a muerte de los 548 presos que esperan ser ejecutados en el estado y las sustituirá por cadena perpetua sin opción a libertad condicional.
La medida alcanza al mayor corredor de la muerte del hemisferio occidental y constituye otro paso del gobernador demócrata en contra de la pena capital, cuya aplicación está suspendida desde que llegó al cargo en 2019.
“He tomado esta decisión porque estoy convencido de que las ejecuciones respaldadas por el Estado son incompatibles con los valores de California, debilitan las bases de nuestro sistema jurídico y nos perjudican a todos”, escribió Newsom en una carta abierta a los residentes del estado, según EFE.
El anuncio se produce semanas después de que fracasara la ejecución de Christa Pike en Tennessee: según EFE, sobrevivió a dos dosis de inyección letal.
La última ejecución en California tuvo lugar en 2006
Si bien la pena de muerte sigue contemplada en las leyes de California, la ejecución más reciente en el estado tuvo lugar en 2006. En marzo de 2019, trece años más tarde, Newsom decretó una moratoria formal que impidió que se reanudaran las ejecuciones durante su mandato.
La moratoria no anuló las sentencias vigentes, así que cientos de presos siguieron condenados a muerte.
El gobernador reconoció que la suspensión frenó nuevas ejecuciones, pero no dejó sin efecto las condenas capitales.
Con la medida que anunció este jueves, Newsom pretende reemplazar esas sentencias por cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, evitando que los condenados puedan ser ejecutados una vez que se formalicen las conmutaciones.
No obstante, la medida no se aplicará automáticamente a todos los casos.
El medio independiente CalMatters, citado por EFE, informó que el gobernador puede conmutar por sí mismo las penas de quienes tienen una única condena por delito grave. Para los presos con varias condenas por delitos graves, en cambio, se necesita la aprobación de la Corte Suprema de California.
La ACLU respalda la medida y denuncia desigualdades raciales
La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) acogió favorablemente el anuncio y describió la decisión como un avance histórico en la lucha contra la pena capital.
Anthony D. Romero, director ejecutivo de la organización, afirmó que las conmutaciones “representan lo que demanda la justicia: poner fin a un castigo racista, injusto e inhumano que ha perjudicado a California durante demasiado tiempo”.
“Con esta decisión, el gobernador Newsom ha reafirmado que la pena de muerte no tiene lugar en California y ha mostrado auténtica valentía al confrontar directamente la injusticia racial”, añadió.
En el grupo de 548 personas condenadas a muerte en California se encuentran responsables de algunos de los crímenes más notorios del estado, entre ellos Richard Allen Davis, Cary Stayner y Charles Ng.
La decisión no supone que los condenados queden en libertad ni anula las sentencias por los delitos que cometieron. Si se concretan las conmutaciones, tendrán que permanecer en prisión de por vida, sin opción a libertad condicional.
El anuncio se da también en un momento en que Newsom, una de las figuras más destacadas del Partido Demócrata, es mencionado entre los posibles candidatos a la presidencia de Estados Unidos en 2028.





