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Israel encomienda a Gadi Eisenkot la formación de gobierno tras unas elecciones sin mayoría clara

foto Sergio Silvestre
Escrito por:Sergio SilvestrePeriodista

El presidente israelí, Isaac Herzog, pidió este sábado a Gadi Eisenkot, principal adversario del primer ministro Benjamin Netanyahu, que trate de formar un nuevo gobierno. La decisión se tomó tras las elecciones del 27 de octubre, que no produjeron una mayoría parlamentaria, informó The New York Times.

Herzog señaló que, antes de tomar la decisión, mantuvo “conversaciones en profundidad” con Netanyahu y Eisenkot. Se inclinó por el exjefe del Ejército, de centro derecha, después de que más legisladores lo apoyaran a él que a Netanyahu durante las consultas de la semana pasada.

La designación se anticipaba desde hacía varios días. Ahora Eisenkot tiene la oportunidad, que ha perseguido durante mucho tiempo, de cumplir su promesa de apartar a Netanyahu y encaminar al país en una nueva dirección. Sin embargo, enfrenta numerosos obstáculos, según el diario estadounidense.

La aritmética parlamentaria

El Parlamento requiere 61 escaños para formar gobierno, pero ningún bloque alcanzó esa cifra. La alianza de Netanyahu consiguió 53, Eisenkot y sus socios sionistas sumaron 48, y dos partidos árabes obtuvieron un total récord de 19. Como ninguno tiene mayoría por sí solo, todo aspirante a gobernar tendrá que negociar con fuerzas ajenas a su entorno habitual.

Herzog consultó a los 11 partidos que cuentan con representación. Eisenkot obtuvo el respaldo de 67 legisladores, mientras que Netanyahu recibió 46. Pese a ello, el diario señala que el primer ministro aún tiene posibilidades: ha gobernado Israel durante más tiempo que cualquier otro mandatario, con cerca de 19 años en distintos períodos desde 1996, y ha superado numerosos pronósticos electorales.

El Likud, su partido, quedó primero en la votación con 27 escaños, tres menos que en 2022. Aun así, conserva más bancas que cualquier otra formación.

Eisenkot dispone de un máximo de seis semanas para conformar una coalición. Si no lo consigue, Herzog puede encomendar la tarea a otra persona, probablemente Netanyahu, quien contaría con cuatro semanas. Si ese intento también fracasa, el Parlamento podría solicitar a un tercer legislador que lo intente durante 14 días. De no prosperar ninguna opción, se disolvería el Parlamento y se convocarían elecciones, una salida que, según han dicho, Herzog y Eisenkot desean evitar.

Netanyahu continuará como primer ministro interino mientras no se forme un nuevo gobierno. Analistas citados por el diario consideran que obligar a celebrar otra elección lo favorecería, incluso si no logra formar una coalición, pues seguiría en el poder.

Difíciles acuerdos políticos

El viernes, Eisenkot anunció que intentaría formar un “gobierno nacional de emergencia” para sacar pronto a Netanyahu del cargo. La iniciativa probablemente requeriría una administración minoritaria: un gobierno sin mayoría parlamentaria propia que depende del respaldo de partidos que no se incorporan oficialmente a la coalición. Eisenkot dijo que otros podrían sumarse “en una etapa posterior”.

“Es urgente establecer un liderazgo estable y responsable, impedir otra elección y poner fin a la determinación del primer ministro saliente, Benjamin Netanyahu, de permanecer en el cargo”, declaró.

Eisenkot estableció cuatro requisitos para los partidos interesados en formar parte de su gobierno: reconocer a Israel como un Estado judío y democrático, respaldar la Declaración de Independencia, apoyar el servicio nacional universal y considerar a Hamás una organización terrorista que debe ser desmantelada.

Para mantener una administración minoritaria, podría requerir el apoyo de Raam y de la Lista Conjunta, dos partidos encabezados por árabes. Raam aceptó la mayoría de las condiciones y condenó todos los actos terroristas, pero no ha descrito a Hamás como terrorista. La Lista Conjunta agrupa a izquierdistas y nacionalistas palestinos que se oponen a la noción de una “democracia judía”, un principio central del ideal fundacional de Israel.

Por otra parte, algunos partidos judíos de derecha de su propio bloque han afirmado que no se sumarían a un gobierno que dependiera de ese respaldo. De este modo, Eisenkot recibe presiones desde ambos lados.

Otra posibilidad sería atraer a los socios ultraortodoxos de Netanyahu. Sin embargo, muchos de sus partidarios podrían considerar una traición que abandonara su compromiso de acabar con la exención del servicio militar para los estudiantes religiosos ultraortodoxos, una promesa de campaña.

Netanyahu y la trayectoria de Eisenkot

Este sábado, Netanyahu cuestionó la posibilidad de formar un gobierno con el apoyo de los partidos árabes. Afirmó que provocaría “fuegos y llamas que veremos en las calles” y lo describió como un “suicidio nacional”. “Se trata de nuestra propia existencia. Israel sencillamente no sobrevivirá con un gobierno así”, dijo.

Desde la jornada electoral, Netanyahu y sus aliados de línea dura han impugnado el resultado y aseguran que la elección fue “robada por los partidos árabes”. Las autoridades electorales israelíes sostienen que no existen pruebas de fraude generalizado.

Eisenkot, un general retirado de temperamento tranquilo, hizo campaña prometiendo proteger la seguridad nacional y apartar al país de políticas que, según el diario, lo han acercado a convertirse en un Estado paria, es decir, aislado por buena parte de la comunidad internacional.

También comparte un dolor personal que conocen muchos israelíes: su hijo y dos sobrinos fallecieron en la guerra de Gaza, iniciada tras los ataques encabezados por Hamás el 7 de octubre de 2023.

Para muchos de sus partidarios, la elección fue un referéndum sobre la incapacidad de Netanyahu para impedir aquellos ataques y el creciente aislamiento internacional de Israel a causa de la guerra.

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