
“El Deshielo”: La nueva apuesta del cine chileno con miras a la carrera por los premios Óscar 2027
De Película
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La cinta dirigida por Manuela Martelli y producida por Alejandra García explora la transición chilena a inicios de los 90 desde la perspectiva infantil, marcada por un rodaje desafiante en la cordillera y un paso destacado por el Festival de Cannes.
El Deshielo, la segunda película de la cineasta nacional Manuela Martelli (1976). La productora de la cinta, Alejandra García, abordó las complejidades técnicas, el origen del guion y el plan internacional de la obra seleccionada para representar a Chile en la preselección de los Premios Óscar.
Ambientada en 1992, la trama sigue a Inés (Maya), una niña de 9 años que reside en un hotel de montaña administrado por sus abuelos en Antillanca, quien entabla una estrecha relación con Hanna, una esquiadora alemana de 14 años que desaparece misteriosamente.
García señaló que la producción implicó importantes desafíos logísticos, al combinar el trabajo con actrices infantiles y las condiciones climáticas de la cordillera. Tras buscarlocaciones en el sur del país, los interiores se filmaron en Malcahuello, mientras que los exteriores se registraron en el centro de esquí de Antillanca.
El casting abarcó a más de 500 niñas en Chile y una búsqueda en Alemania. La interpretación de la joven protagonista, Maya, fue destacada por la productora, quien resaltó su desempeño en pantalla y su desenvoltura en un guion que cuenta con cerca de un 60% de diálogos en inglés.
La cinta tuvo su estreno en el Festival de Cannes dentro de la sección Un Certain Regard, convirtiendo a Martelli en la primera directora chilena de ficción en ser seleccionada en esta categoría. Tras su paso por el certamen francés, la película contempla exhibiciones en festivales internacionales como San Sebastián, Busan, Tokio y Londres (BFI).
El Deshielo forma parte de una trilogía proyectada por la realizadora, enfocada en momentos clave de la historia reciente de Chile narrados desde perspectivas femeninas y cotidianas. La producción aborda de manera metafórica el contexto de la transición a la democracia tras la dictadura militar, entrelazando el desarrollo personal de la protagonista con la coyuntura del país a comienzos de la década de 1990.
Actualmente, el equipo detrás del filme prepara su tercera entrega, cuya trama estará ambientada en la década de 1980 y cuyo estreno estimado se contempla hacia fines de la década.