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Violencia en colegios enciende alertas: advierten falta de formación y rol clave de la familia

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con informacion de:Canal9

Two Boys Fighting In School Playground During Break Time

El aumento de hechos de violencia al interior de establecimientos educacionales mantiene en alerta a la comunidad escolar a nivel país, tras una serie de episodios graves, incluyendo un homicidio ocurrido en Calama y otras situaciones como amenazas y agresiones en recintos educacionales.

Sobre este escenario, la presidenta de la Federación Gremial Nacional de Orientadores Educacionales (FENORED), Lorna Huichalaf Vargas, advirtió que la situación ha ido en aumento sostenido. “En 2019 hubo 8.811 denuncias y en 2025 más de 17 mil, casi el doble”, señaló, citando datos de la Superintendencia de Educación.

Desde la federación apuntan a una debilidad estructural: la falta de formación integral dentro de los colegios. Según explicó, la asignatura de orientación, que es obligatoria por ley, ha sido desplazada en muchos establecimientos por otras actividades, perdiendo su rol clave en la formación valórica, emocional y social de los estudiantes.

Huichalaf enfatizó que esta asignatura permite trabajar aspectos fundamentales como la convivencia, el autocuidado, la prevención de riesgos y el desarrollo del proyecto de vida, desde los primeros años escolares. “Si quitamos la orientación, quitamos el corazón del sistema educativo”, advirtió.

Respecto a medidas como detectores de metales o revisión de mochilas, indicó que pueden ser útiles en el corto plazo, si están contempladas en reglamentos internos, pero insistió en que no son suficientes. “No podemos tapar las heridas con parches, se necesita un trabajo profundo y formativo”, sostuvo.

La dirigenta también apuntó al rol de las familias en este fenómeno, señalando que los estudiantes replican conductas que observan en su entorno. “Si los adultos reaccionan con violencia, ese es el ejemplo que reciben los niños”, indicó.

Finalmente, hizo un llamado a fortalecer el trabajo conjunto entre escuelas, familias y autoridades, advirtiendo que se trata de un problema estructural que requiere cambios a largo plazo. “Esto no es solo educación, es un cambio cultural”, concluyó.