Cuarenta funcionarios del Gobierno Regional del Biobío se sometieron a un test de drogas de manera voluntaria, en línea con la política de transparencia anunciada en la última cuenta pública.
Por segunda ocasión consecutiva, autoridades y personal del GORE participaron en estas pruebas, que esta vez consistieron en un análisis de cabello, método capaz de detectar consumo de sustancias ilícitas con una trazabilidad de hasta 70 días.
El gobernador Sergio Giacaman valoró la medida, destacando su carácter voluntario y su objetivo de reforzar la probidad en el servicio público. Señaló que en el proceso anterior se usó una técnica menos concluyente y que ahora se optó por el examen capilar por su mayor solidez y respaldo. Afirmó además que es el primer gobierno regional del país en aplicarlo de forma ampliada, incluyendo a consejeros, directivos y funcionarios, no solo a la máxima autoridad.
Entre las sustancias a pesquisar se cuentan marihuana y cocaína. Los consejeros regionales Gonzalo Osorio y Alan Bastías subrayaron que esta práctica debiera ser obligatoria para quienes ejercen cargos públicos, como una forma de fortalecer la confianza ciudadana en las instituciones.
Las muestras serán enviadas a un laboratorio en Estados Unidos y los resultados se conocerán en un plazo de 10 días hábiles.




