Diez personas fueron detenidas y 2,7 toneladas de droga fueron incautadas en cuatro operativos ejecutados la semana pasada por el Ministerio Público y Carabineros en la provincia de Antofagasta y en El Loa, con diligencias que se extendieron hasta la región Metropolitana. El fiscal regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios, señaló que estos resultados responden a una estrategia conjunta de persecución penal y control territorial contra el narcotráfico y el crimen organizado.
Según Castro Bekios, los decomisos derivan de un trabajo coordinado y sostenido de tres años, focalizado en distintos eslabones de la cadena logística del tráfico de drogas, con el objetivo de impedir que grandes cargamentos lleguen a zonas urbanas del país.
El primer operativo se originó tras detectar una remesa de droga oculta en un sector de parcelas de Calama. La vigilancia en el lugar permitió detener a un ciudadano boliviano e incautar 963 kilos de marihuana. En una segunda línea investigativa en la provincia de Antofagasta, se estableció que un cargamento sería trasladado a Maipú, lo que derivó en diligencias autorizadas judicialmente entre viernes y domingo en tres comunas de la región Metropolitana. En ellas se decomisaron 1.463 kilos de marihuana y se detuvo a cinco personas.
Con pocas horas de diferencia, otra investigación conjunta permitió detener a tres ciudadanos bolivianos en un inmueble ubicado en un sector de tomas de Calama, donde se hallaron 290 kilos de marihuana elaborada. En un cuarto procedimiento, Carabineros interceptó en la ruta B-25 a un ciudadano colombiano que transportaba 290 frascos de ketamina de 100 ml cada uno, equivalente a 29 litros de este anestésico de uso controlado.
El fiscal regional destacó que, con estos golpes, la región de Antofagasta superó las 50 toneladas de droga incautadas en lo que va del año: 11 toneladas más que en todo el periodo anterior y casi el triple de lo decomisado a igual fecha de 2025. En tanto, el general Cristian Montre Soto, jefe de la Zona Antofagasta de Carabineros, afirmó que continuarán enfocándose en debilitar la capacidad operativa y financiera de las organizaciones criminales para desarticularlas y neutralizarlas.




