El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este miércoles en Ankara que da por terminado el acuerdo marco de alto al fuego con Irán. Afirmó que no retomará negociaciones y que, a su juicio, el entendimiento “se ha acabado”.
En una comparecencia ante la prensa junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, al inicio de la segunda jornada de la cumbre de líderes de la Alianza, Trump sostuvo que dialogar con Teherán sería “perder el tiempo” y acusó a las autoridades iraníes de mentir sobre los compromisos en materia nuclear. Señaló que, mientras Washington buscaba impedir que Irán desarrollara armas nucleares, desde el otro lado negaban públicamente haber tratado ese punto.
El mandatario insistió en que, en su opinión, las gestiones diplomáticas no tienen sentido y calificó a los negociadores iraníes de deshonestos. Además, responsabilizó al régimen de Teherán de reprimir con extrema violencia a los manifestantes y cifró en 54.000 las personas muertas durante las protestas de enero, asegurando que la oposición no ha logrado imponerse porque ha sido aniquilada.
Trump también afirmó que Estados Unidos lanzó anoche un ataque “con mucha fuerza”, después de haber concedido una pausa por el funeral del líder supremo Alí Jameneí, fallecido en los primeros compases del conflicto iniciado el 28 de febrero. Según su versión, Irán aprovechó ese periodo para disparar cohetes contra buques en el estrecho de Ormuz, lo que motivó la represalia. Señaló además que Teherán habría intentado atentar contra múltiples objetivos, insinuando que él mismo pudo estar entre ellos.
El presidente aseguró que Irán ha causado numerosas bajas entre militares estadounidenses y víctimas civiles, sin precisar en qué contienda se habrían producido tales cifras, dado que en la guerra iniciada este año se registran oficialmente 16 soldados de EE. UU. muertos en combate. Añadió que, aunque permitirá que sus enviados Steve Witkoff y Jared Kushner continúen los contactos si lo estiman pertinente, personalmente no ve viable un entendimiento.
Las declaraciones se enmarcan en un nuevo intercambio de ataques entre ambos países. Las fuerzas estadounidenses golpearon objetivos en Irán anoche, en respuesta a acciones iraníes contra tres embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz. Teherán contestó con bombardeos sobre bases que Estados Unidos mantiene en distintos países del golfo Pérsico. Previamente, Washington había retirado la autorización para que Irán vendiera petróleo en los mercados internacionales, medida adoptada tras las agresiones a buques en la zona.




