El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este miércoles sobre la posibilidad de llevar a cabo un nuevo ataque nocturno contra Irán, dejando en duda el rumbo de las eventuales negociaciones con ese país.
Al inicio de una reunión bilateral durante la cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía, con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, Trump volvió a cargar contra el Gobierno iraní tras dar por concluida la tregua con Teherán. “Haré una pequeña advertencia: esta noche los vamos a golpear duramente, pero veremos cómo se desarrolla todo”, señaló ante la prensa, de acuerdo con medios estadounidenses. Agregó que Irán “se está comportando muy mal, como lo ha hecho durante 47 años” y recordó que “anoche los golpeamos duramente después de que lanzaran ataques”.
Estados Unidos bombardeó instalaciones militares iraníes la noche del martes en respuesta a acciones atribuidas a Teherán contra embarcaciones que intentaban cruzar el Estrecho de Ormuz.
Trump sostuvo que Irán “nunca construirá un arma nuclear bajo nuestro acuerdo”, aunque admitió no saber si será posible alcanzar uno. “Puede que simplemente lo hagamos sin un acuerdo, porque esta gente miente y hace trampas”, afirmó.
El mandatario aseguró que las fuerzas estadounidenses atacaron la isla de Kharg, un punto estratégico para las exportaciones de crudo iraní, y advirtió que “quizás la golpeemos esta noche de nuevo”. También acusó a Irán de hostigar la navegación en Ormuz e intentar colocar minas, incumpliendo —según dijo— compromisos asumidos “a diario”.
En ese contexto, mencionó la opción de imponer o restablecer un bloqueo dirigido exclusivamente contra Irán. “Soltarán algunas minas si pueden, si pueden hacerlo. Pero es difícil, porque ahora estamos eliminando esos pequeños barcos”, indicó. Subrayó además que no está “contento” con las autoridades iraníes y que cualquier diálogo tendría que centrarse en la “desnuclearización de Irán”. Aseguró que Teherán “dirá que está de acuerdo en todo” durante las reuniones para después contradecirlo públicamente.
Las declaraciones se producen en medio de una escalada entre Washington y Teherán, después de que el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informara del lanzamiento de ataques “contundentes” contra objetivos en Irán, en respuesta a presuntas agresiones iraníes contra buques en el Estrecho de Ormuz.




